EL PLAN OFICIAL

Bajar la tasa, mantener a Cristina

El peronismo alternativo no cree los números de la polarización que da el Gobierno. En el ministerio de Economía, en tanto, creen que pueden contener al dólar.
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jueves, 14 de marzo de 2019 · 21:43

Hace varios meses señalamos que Eduardo Duhalde se inclinó por Roberto Lavagna como candidato a presidente y fue llevando las piezas de ajedrez hacia ese objetivo.

¿Cuál?

Encerrar a la dama. Utilizó un alfil, Marcelo Tinelli. La frase  “tienen el boleto picado tanto Macri como Cristina” es del ex gobernador. Muy buen jugador  de ajedrez y anticipa movimientos.

Las piezas van tejiendo una telaraña para llegar al objetivo: el abandono de Cristina. Siempre Duhalde expresaba que la expresidenta no tiene posibilidades en la segunda vuelta. Lo que pasó en Neuquén le dio la razón.

Ahora en su oficina dice que esa fue la última oportunidad de Cristina para catapultarse a la presidencia.

Mientras tanto, el peronismo alternativo marca la diferencia todo el tiempo.

¿Cómo se define?

Ellos son los pragmáticos, los kirchneristas, los ideologizados. Guillermo Moreno, aliado de Duhalde, señaló: “Hay cosas que nos van separando de algunos sectores, demasiado ideologizados y con una práctica que no esta en el seno del peronismo. No se entiende incluso lo que hablan”, dijo.

Miguel Ángel Pichetto dijo que Kicillof tiene una visión económica pro – soviética. Ideologizados versus pragmáticos.

La vieja pulseada de varias décadas atrás.

Del lado de los primeros está Cristina, La Cámpora y apareció el titular del frente Patria Grande, Juan Grabois. Hizo poner carteles por toda la ciudad: “Ella le gana”. Le respondió a Duhalde: “No es verdad que Cristina tiene un techo. El techo se rompe con la pasión del pueblo”.

“Ni una campaña depresiva como la de Scioli, ni personajes aburridos como Lavagna. A este lo propone la corporación política y el círculo rojo para hacer gatopardismo”, reflexiona.

Apunta a que Lavagna está patrocinado por Techint.

Del otro lado, los pragmáticos subrayan: “Apoyan a Maduro, hablan de complot de la Embajada de EEUU y en un acto el intendente de San Antonio de Areco, el kirchnerista Durañona, dijo que, de ganar, había que poner militantes en la Corte Suprema”. 

Urtubey apunta contra el intendente de Avellaneda, ultra K, por rendirle un homenaje público a Hugo Chávez. Dijo: “Está afuera del peronismo”.

¿Resulta conocida esta pelea? ¿Cuánto falta para que digan que los militantes de La Cámpora son infiltrados? Para ganar, expresan los pragmáticos, “necesitamos de los nuestros y también los de afuera”. Y para ellos, “La Cámpora expulsa votos no los trae”.

Este enfrentamiento es verbal, sin la violencia ni actos terroristas, ni asesinatos de la década del ‘70.

Algo hemos superado. Es un avance. 

En las filas K, la derrota de Rioseco en Neuquén por amplio margen obligó a replantear el plan electoral.

Allí, bendecidos por Cristina, se acercaron los dos peronismos. No funcionó. En el Instituto Patria se habló de fracaso.

“No hay que exponer a Cristina”, aseguraron. El silencio en las redes sociales fue todo un dato. Pichetto se envalentonó: “Se empiezan a caer las caretas, Cristina no superó el 25%”. Para el jefe de los senadores peronistas “hay interés del gobierno de querer levantarla para ponerla más competitiva”. “Ese es el techo del kirchnerismo”, explicó.

Las usinas oficiales dejaban caer como al descuido una información: “Los que dicen que nunca votarían a Cristina bajaron del 53 % al 40 %”. En el peronismo alternativo no lo creen. Aseguran que “lo inventó Durán Barba”, cuenta Julio Bárbaro.

En Economía se plantean la siguiente pregunta: ¿Qué prefieren: un dólar a 60 pesos o una tasa al 60%?

Es decir, elegir entre lo malo o lo peor. Israel y Chile cuando lucharon contra la inflación tenían bandas cambiarias más acotadas y podían vender dólares.

Pelear el precio del dólar solo con tasas tiene mucho daño colateral (actividad económica) y también el costo de la deuda interna. Los economistas aconsejan vender dólares y anunciarlo cuando el precio llegue a 44, 45 pesos. El Tesoro lo entendió.

Licitarán 9.600 millones de dólares hasta fin de año. Venderán por día 60 millones .

Llegará el préstamo del FMI, 10.800 millones de dólares y las divisas de la cosecha gruesa. Las reservas estarán cerca de los 80.000 millones de dólares.

De libre disponibilidad habrá 35.000 millones. Algo entonces habrá que hacer para bajar la tasa al 40% anual. De lo contrario todo será más difícil.