Declaraciones

Jennifer Dahlgren y su duro testimonio sobre el bullyng

En su juventud, la atleta olímpica argentina sufrió distintos tipos de acoso. En una entrevista reveló el drama que atravesó en ese tiempo.
viernes, 08 de marzo de 2019 · 12:27

Jennifer Dhalgren es una de las mejores atletas argentinas de los últimos tiempos. La especialista en lanzamiento de martillo participó de los últimos cuatro Juegos Olímpicos y busca cerrar su carrera con una quinta participación en Tokyo 2020. Sin embargo, más allá de sus logros deportivos, que incluye una medalla de bronce en los Juegos Panamericanos 2007, su juventud estuvo atravesada por el bullyng.

Según ella misma reveló en una entrevista con Clarín, su adolescencia estuvo marcada por el abuso escolar. “En el secundario, un chico me ahorcó como si fuera una broma. Me prendieron fuego un zapato. Me medían la espalda con una regla. Dibujaron una heladera de dos puertas en el pizarrón. Eran burlas paulatinas y me marcaron muchísimo. Tardé años, años y años en superarlo”, aseguró.

“En una época me alcanzaba con decirme: “No seré linda, pero por lo menos mi cuerpo me permite destacarme con el lanzamiento del martillo””, añadió Dahlgreen que con 20 años compitió en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.  Fue mi primera Curita en la herida, porque encontré amigos en la pista de atletismo, donde me destacaba por el mismo cuerpo que en el colegio me hacía padecer”, comentó.

Dahlgren también se refirió a cómo el suicidio puede parecer una opción para los jóvenes que sufren este tipo de acoso. Cuando hablo con los chicos en las charlas que doy en los colegios, recuerdo cosas que había bloqueado. Hubo un momento en mi adolescencia cuando pensé: “Si me mato, dejaría una nota diciendo: ‘Me mato por tal, tal y tal, que me hicieron esto’”. aseguró la atleta.

Creo que pensé en el suicidio, pero no hubiese actuado. De grande me asusté cuando lo recordaba. Era un reflejo de mi soledad y de mi frustración ante esa situación que no tenía fin en el colegio”, añadió. “. Me sentía arrinconada. De grande recién tomé dimensión de lo triste que fue haber llegado a ese punto: sentirme tan falta de recursos y lejos de una salida más sana. Agradezco que no existían las redes sociales, porque hoy el tormento para los chicos no termina en el colegio.  Hay una epidemia de suicidios en nuestro país y hay que ayudar a los chicos”, concluyó Dahlgren.