DEPORTES

Oscar Alfredo Gálvez, el señor automovilismo

El 16 de diciembre de 1989 fallecía uno de los pilotos más grandes del automovilismo argentino
martes, 16 de diciembre de 2014 · 06:57

ARGENTINA.- El deporte argentino es rico, muy rico, en todas sus disciplinas, donde dejó figuras de renombre internacional. Y si en Argentina es Fangio el nombre de las cuatro ruedas más importantes, los hermanos Gálvez acumulan una historia imponente en este deporte nacional.

Y un día como hoy, pero de 1989 partía Oscar Alfredo Gálvez.
 
Con sólo 15 años y Juan con 12, no podían dejar de pensar en comprar un auto propio y a los 21 años ya tenían un viejo Ford T. Con un padre en contra que no quería que se dedicaran "a los autos", ambos dejaron sus estudios y abrieron un taller.
 
Ya en el año 1937, el nombre de Oscar comenzaba a hacerse notar en los medios cuando con un auto muy precario para su época, lograba un increíble sexto puesto ante otros motores en una carrera que unía Buenos Aires con Rosario.
 
El 5 de agosto de 1937 debutó con el recordado Ford negro y blanco en Turismo Carretera: Ya era un ídolo, era un piloto audaz y carismático.
 
En Turismo Carretera disputó 169 carreras, siempre vinculado a Ford, de las que triunfó en 43. Ganó cinco campeonatos; 1947, 1948, 1953, 1954 y 1961, siendo el tercer piloto con más títulos ganados. Obtuvo seis subcampeonatos y en 1952 marcó un hecho importante en la categoría, ganar seis carreras a lo largo de un mismo campeonato.
 
Oscar Gálvez participó en 309 carreras entre 1937 y 1964 dentro del territorio argentino, conquistando 90 victorias y 6 en el exterior. Fuera del TC, entre sus logros más importantes está, el de ser el primer argentino en vencer a los contundentes pilotos europeos, en el III Gran Premio Eva Duarte de Perón, el 6 de febrero de 1949, al volante de un Alfa Romeo 308, en el circuito de Palermo.
 
Oscar Gálvez y su hermano Juan, quienes dedicaron casi toda su vida al TC, junto a Juan Manuel Fangio, son íconos del automovilismo argentino.
 
Oscar falleció a los 76 años, tras un cáncer de páncreas. (Redacción El Intransigente)