Dakar 2019

Los egos y el egoísmo perdieron la carrera contra Carlos Sainz

El español dio un ejemplo de caballerosidad y espíritu deportivo al ofrecerse como escudero de Peterhansel
martes, 15 de enero de 2019 · 17:29

Dentro del mundo del automovilismo existe una frase que siempre condiciona a un equipo. Pone los límites y acomoda las piezas en su lugar. Se suele decir que: “El primer rival en pista es el compañero de equipo”.

En cualquier categoría tu compañero de equipo suele ser el parámetro y el límite en la pista, aunque para afuera el discurso ponga al mismo equipo por sobre todo y todos, pero íntimamente se sabe que esto no es así.

Por otro lado, los egos de los pilotos suelen ser malos consejeros. Son los que movilizan los deseos y los objetivos de cada corredor. Son los que general cualquier conflicto desgastando las relaciones.

El Dakar es una competencia diferente a todas. Por su exigencia. Por sus condiciones y porque suele dar claras muestras que aquellos egos son sustituidos por ejemplos de deportividad y compañerismo.

Esta vez le tocó a Carlos Sainz. El español es uno de los referentes de la historia del automovilismo mundial. Sus logros lo posicionan como una leyenda, uno de esos pilotos distintos, diferentes que lograron trascender el deporte. Su calidad conductiva lo lleva a marcar el rumbo en la categoría que corra. Siempre ligado al Rally.

El “Matador” como se lo bautizo hace años, sufrió una complicación técnica en la segunda etapa del Dakar 2019 y eso ya lo sacó de carrera. Él debía defender el título obtenido en el 2017. Pero el destino quiso que pronto quedara fuera de competencia.

El equipo le ofreció la libertad suficiente para hacer la carrera que quisiera. Pero el español, que además de ser un excelente piloto demostró ser una persona recta, se ofreció como escudero de Stephane Peterhanselquien se posicionaba como el mejor exponente del equipo Mini al que pertenece Sainz.

"No voy a abandonar. Quiero demostrar que estoy comprometido con la carrera, con el equipo y con el proyecto", comentó Carlos Sainz al diario deportivo Marca.com el día que la competencia se tomó el descanso. Así el piloto dejó en claro que su postura era ayudar a su compañero de equipo.

"Cuando pierdes cuatro horas tan pronto sabes que, igual que el equipo trabajó para mí el año pasado, ahora me iba a tocar a mí ponerme en el otro lado", comentó Sainz ,quien además aseguró: "Stéphane tiene sus opciones, y lo normal es que yo, que no tengo ninguna posibilidad en la general, traté de apoyar al equipo. Siempre quieres ganar pero hay intereses de marca y es normal que apoye a mí equipo, a mis amigos y a la gente que ha trabajado conmigo todo el año".

Sin dudas la grandeza de un piloto se hace a partir de sus logros deportivos fundamentados en las actitudes que pintan de cuerpo entero a un ser humano que logra traspasar los triunfos y victorias en una pista o en los caminos. Así lo confirma Sainz, que en los últimos días no tuvo reparo en cargar su Mini con más de 30 kilos de repuestos para “Monsieur Dakar”. "Llevo un palier, barras de suspensión, un embrague... Me pongo en la otra posición y me gustaría que hiciesen eso por mí. Sí que me ilusiona ganar una etapa porque ahora volvemos a tener buen ritmo, pero no pasa nada. Stéphane aún tiene sus opciones de victoria. Todavía pueden pasar cosas en estos días", sentenció el español.

Hay veces que los egos son superados por la solidaridad y el compañerismo. Ese espíritu deportivo que muchas veces vemos avasallado por la obligación de ganar, por la “obligación” de ser mejor que tu rival o compañero de equipo.

 

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