BOCA JUNIORS

El mundo xeneize saluda a uno de los goleadores históricos de Boca durante los '90

Fue uno de los grandes goleadores del club y la hinchada siempre se lo agradeció.
viernes, 15 de febrero de 2019 · 08:46

Hoy hay un motivo para festejar y es el cumpleaños de Sergio Daniel "Manteca" Martínez, goleador uruguayo que llegó para quedarse en la memoria del hincha de Boca durante la década del noventa con 86 goles en 161 partidos.

Es así que hoy cumple 50 años el goleador que llegó al club sin demasiada atención, pero con su delgado físico y contextura pequeña, se cansó de traspasar la red llevándolo a ser el titular indiscutido de Boca en la década donde también brillaron Alberto Márcico, Blas Giunta y Carlos Navarro Montoya.

En ese entonces, en La Boca entrenaba un plantel con muchas figuras como el brasileño Charles, comprado por Diego Maradona, el paraguayo Gustavo Neffa, Roberto Cabañas, Márcico, Carlos Tapia y el "Betito" Luis Carranza. Sin embargo, Oscar Washington Tabárez, quien ya lo había dirigidoo en la selección juvenil uruguaya y luego en la mayor, lo quiso en su equipo.

"Fueron muchos años con el Maestro. Es mi padre futbolístico", contó hace un tiempo Martínez. "En 1988 empecé con la Mayor, en 1989 fui a la Copa América de Goiania, en 1990 al Mundial y en 1992 me llevó a Boca. Fue muy importante para mí y en aquel momento ya era impresionante lo que trabajaba”, añadió el delantero, que vivió sus primeros partidos en Boca desde el banco de suplentes, incluso el día de su debut ante Mandiyú en la primera jornada del Apertura 1992. En la sexta fecha, Tabárez se cansó de las pruebas con Neffa y Charles y mandó al campo como titular a su niño mimado, que le devolvió la confianza con un gol en el empate 2-2 ante Huracán.

Desde ahí, el uruguayo se ganó el puesto y luego conquistó a "La 12" con su primer gol a River, con una media vuelta cruzada ante el achique de Ángel Comizzo, que terminó con un festejo en lo alto del alambrado, sin camiseta y revoleando el brazo con su inconfundible pañuelo rojo en la muñeca izquierda. Esa tarde, en la que Navarro Montoya le contuvo un penal a Hernán Díaz, Boca se impuso 1-0 y se encaminó a ganar el torneo que rompería una racha de once años sin títulos.

Así se fue gestando un grito que quedó para siempre con el “u-ru-gua-yo, u-ru-gua-yo” sonando todos los domingos en la Bombonera. Con 12 tantos anotados en el Apertura 1993 se convirtió por primera vez en goleador del fútbol argentino. No importaba que le siguieran trayendo delanteros como el colombiano Jhon Jairo Trellez, el chileno Ivo Basay, el camerunés Alphonse Tchami o más tarde Darío Scotto, Claudio Caniggia, Diego Latorre o Sebastián Rambert: Martínez siempre se las ingeniaba para mantenerse en el once inicial y para seguir convirtiendo goles.

Incluso, en el Clausura 1997, se consagró como el máximo artillero del certamen con 15 goles, pese a que casi no era tenido en cuenta por el técnico Héctor Veira. Sin embargo, en la quinta fecha, tras una paliza 4-0 sufrida ante San Lorenzo y en su primer partido como titular, Martínez anotó los cuatro tantos de la goleada 4-1 a Huracán de Corrientes. Más tarde marcó un doblete ante River en el recordado 3-3 en el Monumental y luego repitió un póker de goles en un 6-1 sobre Gimnasia, para ganarse de nuevo el puesto.

Sin embargo, pese a los goles, la relación entre el jugador, el técnico y los dirigentes ya no era la misma. La despedida antes de marcharse al Deportivo La Coruña se dio el 30 de agosto de 1997, en la segunda fecha del Apertura ante Platense y, obviamente, se fue con otro gol más.

Así, a los 50 años el “Manteca” Martínez vive en Atlántida pero su recuerdo sigue intacto en La Boca.