Fútbol

El Monumental, la fortaleza de River

Ante Gimnasia y Esgrima de La Plata, el Millonario jugó su último partido en el Antonio Vespucio Liberte en este 2018. Solo perdió un partido en el año.
lunes, 03 de diciembre de 2018 · 12:55

River cerró su año en el estadio Monumental. El conjunto Millonario jugó su último partido en este escenario y consiguió un importante triunfo ante Gimnasia y Esgrima de La Plata, una constante que se ha reproducido en este 2018. Es que el equipo dirigido por Marcelo Gallardo transformó al Antonio Vespucio Liberti en una verdadera fortaleza donde solo conoció la derrota en una única oportunidad.

En este 2018, el Millonario jugó 17 partidos.  Doce de esos partidos fueron por Superliga y los otros cinco restantes fueron por Copa Libertadores de América. El Millonario consiguió una cosecha de triunfos más que importante, ganó once partidos en este año, empató cinco y perdió un partido. Esa única derrota fue ante Gremio por 1-0 en las semifinales de la Copa Libertadores de América.

Lo que también asombró es la poca cantidad de goles que recibió el elenco de Núñez en este 2018.  En el Monumental convirtió 28 goles y solo recibió siete goles en contra. De esos siete tantos en contra, seis los recibió Franco Armani y el restante lo hizo Germán Lux. El ex Atlético Nacional estuvo presente en 14 partidos en el Antonio Vespucio Liberti, mientras que los tres encuentros restantes los atajó el futbolista surgido en las divisiones del Millonario,

La goleada más contundente de River en el Monumental en este 2018 se dio por la Superliga Argentina de Fútbol.  Fue 4-1 ante San Martín de San Juan en uno de los partidos en los que Marcelo Gallardo decidió poner un equipo alternativo para resguardar a sus futbolistas pensando en el gran objetivo del Millonario en este 2018, la Copa Libertadores de América que se definirá en el Santiago Bernabéu.

La frutilla del postre para el Millonario hubiera sido jugar la revancha de la Superfinal ante Boca en el Monumental. Sin embargo, la polémica decisión de la Conmebol de mudar la final a Madrid debido a los graves incidentes que tuvieron lugar en el Antonio Vespucio Liberti cuando se debía jugar el duelo ante Boca, privó a los hinchas de vivir el partido más importante del año.