Inflación

El presidente del Banco Central admitió que la inflación de febrero será alta

Sostuvo que Argentina tiene una inflación más elevada que la de casi todos los países de la región.
jueves, 28 de febrero de 2019 · 22:26

Guido Sandleris, admitió hoy que la inflación de enero fue "muy elevada", mientras pronosticó que en febrero también reflejará un alto nivel. Expuso los principales lineamientos que tiene la entidad para combatir la inflación, pero admitió que la tarea está siendo más difícil de lo que pensaba."No hemos llegado hasta acá de la forma planeada. El camino fue más arduo de lo que imaginábamos".

Aunque la inflación proyectada para este año es del 25%, consultoras privadas ya estiman que superará el 30%.

"Soy consciente del sufrimiento que la inflación le causa a nuestros ciudadanos, especialmente a los más vulnerables, y es por ello que bajarla es el objetivo principal de este Banco Central", afirmó al participar de un encuentro en Fundación Libertad.

Sandleris alentó que no debemos desanimarnos por los resultados de las últimas décadas. “Vamos a lograr bajar la inflación y lo haremos sobre bases sólidas", enfatizó Sandleris durante su exposición y explicó que "lógicamente, si atrasar el tipo de cambio y las tarifas tiene efectos de corto plazo en contener a la inflación, sincerar estos precios genera alzas transitorias de la misma. Pero estas correcciones son necesarias para bajar la inflación de forma permanente".

En ese sentido, reconoció: "Más allá de factores puntuales que ayudan a explicarla, la inflación de enero, de 2,9% mensual, fue muy elevada, y lo más probable es que el dato de febrero también lo sea".

"Tanto los productos importados como los que se exportan se vuelven más baratos, se contienen las expectativas de inflación y los resultados aparecen", destacó.

Sin embargo, aclaró: "El problema es que, mientras tanto, se genera un desequilibrio del sector externo, que se sostiene mientras el resto del mundo está dispuesto a financiarnos, pero que termina en una depreciación y una suba de la inflación una vez que este financiamiento se corta".

El tipo de cambio real hoy se encuentra 59% por encima del nivel que tenía antes de la salida del cepo. El déficit de cuenta corriente del cuarto trimestre fue de 1,2% del PIB, 3,8 puntos más bajo que en 2017.

En tanto, aseguró que el "atraso tarifario" fue un instrumento "muy utilizado hasta 2015", mientras subrayó que está "corregido en su mayor parte".

"Lógicamente, si atrasar el tipo de cambio y las tarifas tiene efectos de corto plazo en contener a la inflación, sincerar estos precios genera alzas transitorias", apuntó.

Sandleris, comparó la situación con otros países latinoamericanos que atravesaron períodos prolongados de alta inflación pero que hoy lograron cifras de un solo dígito, como Brasil, Chile y Colombia. El economista planteó la necesidad de sentar bases sólidas para bajar la inflación, pero sin mecanismos que generen distorsiones como contener los precios de forma rápida o atrasar el tipo de cambio.

El problema es que, mientras tanto, se genera un desequilibrio del sector externo, "que se sostiene mientras el resto del mundo está dispuesto a financiarnos, pero que termina en una depreciación y una suba de la inflación una vez que este financiamiento se corta" sortuvo.