Inversiones

Los argentinos siguen eligiendo el Plazo Fijo

Los depósitos en pesos crecieron $81.300 millones.
sábado, 09 de febrero de 2019 · 19:54

Según los datos del último Informe Monetario Mensual de enero, el Banco Central volvió a cumplir su meta de base monetaria (BM), que se ubicó en un promedio de $1,346 billones, 1% ($12 mil millones) por debajo de la meta y 0,7% por encima de diciembre.

Además, el tipo de cambio se ubicó por debajo de la “zona de no intervención” durante la mayor parte de enero y el BCRA compró en el mes u$s560 millones. Los pesos inyectados a través de estas compras agregaron $6.800 millones a la meta del mes pasado, y sumaron $20.900 millones a las metas de BM de los meses siguientes, a los que habrá que adicionar el impacto de las compras que se realicen en febrero.

A su vez, aumentó la demanda del instrumentos de ahorro en pesos. Puntualmente, los depósitos a plazo fijo en pesos crecieron $81.300 millones, un 8,4% en enero respecto de diciembre y acumularon un incremento interanual del 68,6%,

Por otro lado, la inyección de liquidez asociada a la compra de divisas impulsó la disminución de la tasa pagada por las Leliq, que al término de enero se ubicó en 53,7%, 5,6 p.p. por debajo del valor que registró a fines de 2018 y 19,8 p.p. menor al máximo que alcanzó el 8 de octubre.

La baja en las tasas de interés de las Leliq se trasladó a las tasas de interés pagadas por los depósitos a plazo, que mantuvieron una tendencia descendente, más pronunciada en el segmento de depósitos de mayores montos. Con respecto a la TM20 de bancos privados, finalizó el mes en 46%, 5,7 puntos por debajo del nivel que presentó un mes atrás. ''El saldo de reservas internacionales aumentó u$s1.005 millones en enero, hasta u$s66.811 millones, impulsado por las compras de divisas del BCRA'', apuntó el informe.

Ante la velocidad del descenso de tasas, los analistas advierten que hay que monitorear diariamente lo que suceda con el stock de plazos fijos, de los que el 66% está a 30 o 60 días. Y coinciden que para evitar un desplazamiento de esos ahorros al dólar es necesario moderar el ritmo de disminución de la tasa.