DESOPILANTE

La insólita frase que Arnold Schwarzenegger dijo al despertar de una cirugía

El actor debió ser operado se urgencia en Los Ángeles pero al despertar de la anestesia dijo una frase memorable que sorprendió a todo el equipo médico.
sábado, 31 de marzo de 2018 · 10:46

Arnold Schwarzenegger debió ser operado de urgencia en Los Ángeles para que le reemplacen una válvula en una arteria, colocada anteriormente en 1997. Lo cierto es que luego de la intervención y apenas pudo despertar, dijo una terrible frase que sorprendió a todos y quedó en la historia: "I'm back". La misma que utilizó en su memorable película Terminator y lo consagró junto con otras frases icónicas.

"Esa válvula no sería nunca permanente y ya había sobrepasado su vida útil", explicó el portavoz del exgobernador de California, Daniel Ketchell. La pieza fue cambiada a través de un cateterismo. "Durante el procedimiento, el equipo de cirugía a corazón abierto estaba preparado, como normalmente lo están en este tipo de circunstancias en caso de que el catéter no pudiera realizarse", dijo y añadió: "La válvula pulmonar del gobernador Schwarzenegger fue reemplazada con éxito y él se encuentra recuperándose de la cirugía en condición estable".

Según Ketchell, la operación fue a corazón abierto y duró varias horas. El hospital Cedars-Sinai se había negado a confirmar la cirugía y el estado de Schwarzenegger, citando leyes de privacidad. Pero el mánager agradeció a los médicos por sus "incansable esfuerzo".

En una entrevista con el programa "60 minutes" de CBS, admitió que la cirugía que se hizo por primera vez hace 20 años, se la quiso ocultar a su esposa que en ese entonces estaba embaraza. Ante la insólita decisión, su médico se contrapuso: "Me dijo 'tu esposa está embarazada, ¿cómo que no le vas a decir?'", contó. "Le dije: 'este es el plan, me hace la operación, sigilosamente, que nadie se entere, a las seis de la mañana. Cuatro días después, salgo de aquí, voy a México (...), regreso un poco bronceado y nadie se entera". Al final Shriver, de quien se separó en 2011, lo acompañó los seis días de convalecencia.