UNIDOS POR LA CAUSA

Los colegas de Débora Pérez Volpin reclamaron justicia: “Los culpables tienen que pagar”

A un año del fallecimiento de la periodista, sus compañeros la homenajearon.
miércoles, 06 de febrero de 2019 · 10:48

Débora Pérez Volpin tenía una exitosa carrera e iba por más. Sin embargo, el 6 de febrero del año pasado, la periodista falleció mientras mientras le practicaban una endoscopía en el Sanatorio de La Trinidad de Palermo. Quienes llevaron adelante la intervención, el endoscopista y la anestesista, fueron procesados por homicidio culposo y están a la espera del juicio oral.

En ese contexto, quienes trabajaron junto a Débora la recordaron con amor y unieron sus voces para reclamar justicia por su vida. "Todas las mañanas la recuerdo a Débora. Y todavía no entiendo su muerte", confesó Marcelo Bonelli, quien trabajó 12 temporadas junto a ella en Arriba Argentinos. "La recuerdo con la alegría que implicaba encontrarla todas las mañanas para hacer un trabajo en conjunto. Era una gran compañera, una gran amiga, una gran madre, una gran mujer y una gran profesional. Débora es un ser de luz, y lo digo en presente porque la siento presente. No conocí a ninguna persona que me haya hablado mal de ella, porque ella irradiaba luz", comentó en diálogo con Teleshow. 

“Ingresó al sanatorio sana y, de acuerdo a lo que dice la Justicia, por un mal procedimiento murió. Tenía todo por delante y la vida se le truncó inesperada e injustamente. Por eso, con todo el equipo del programa pedimos que se deje de embarrar la cancha y que se terminen todas las acciones dilatorias. Porque es lógico que los abogados defensores traten de diferir las cosas, pero lo que no es lógico es que los jueces se presten a eso", remarcó Bonelli. “Por eso todas las mañanas pido justicia para que ella pueda descansar en paz, para que los responsables de su muerte paguen por eso y para que los que la queremos podamos, al menos, encontrar un poco de consuelo”.

Otra persona que entabló una amistad en el trabajo con Pérez Volpin fue Gustavo Tubio."Había un gran cariño y siempre que podíamos tratábamos de estar cerca. Ella arrancaba muy temprano a la mañana y yo trabajaba a la tarde, así que a veces se nos hacía imposible vernos. Pero siempre nos mensajeábamos porque nos queríamos mucho”. Luego, notablemente conmovido contó: “Sigo sin entender que se haya ido, eso es algo que todavía no puedo asimilar. Estos son días duros porque uno siempre recuerda al que no está. Pero soy de los que creen que esas personas cuyas almas tenían luz, como es el caso de Débora, la siguen teniendo aunque estén en otro plano. Y que vibran cada vez que uno las recuerda".

Y analizó: "Ahora la lucha pasa por ahí, porque tengo mucho miedo de que no se haga Justicia, de que esto quede como si no hubiera pasado nada. Y la verdad es que acá pasó todo, porque quedaron dos chicos sin su madre, que la extrañan todo el tiempo y la necesitan. Y quedó un marido al que le sacaron a la persona que más amaba en el mundo. Esto no fue un accidente, no fue una contingencia del destino sino que hubo una mala praxis evidente. Y por lo tanto, los culpables tienen que pagar. No por venganza ni mucho menos, sino para hacer justicia y evitar que algo tan tremendo como lo que le sucedió a Débora se repita en otros casos", 

"Para mí ella no murió: sigue estando presente”, confesó Mario Massaccesi. “Y me cuesta asumir que ya no está entre nosotros, por lo menos en el plano físico. Aún hoy, yo no caí. Pero me parece que esa también es una buena manera de mantenerla viva: no hablar en pasado, sino hablar en presente. Y seguir recordándola todos los días", agregó. “Yo me enteré de su muerte estando en Madrid, no en Buenos Aires. Y en ese momento me quedé petrificado. Fue un sacudón muy fuerte. Pero ahora lo que nos queda a los compañeros es seguir reclamando Justicia, por ella, por su familia y por quienes la queremos mucho", cerró Massaccesi.

Sergio Lapegüe, también recordó a la conductora con mucho cariño. "Me parece mentira que ya haya pasado un año, me parece mentira que tenga que estar hablando de que Débora ya no está, y me parece mentira que una persona sana se haya ido a hacer un estudio médico y haya salido muerta. Es todo muy triste, realmente. Débora es una gran persona, una buena amiga, alguien que siempre estaba preocupada por el otro. Vos llegabas y lo primero que hacía ella era preguntarte cómo estabas vos y cómo estaba tu familia. Siempre ha sido muy generosa con todos sus compañeros y conmigo. Y sin duda, también era una gran madre. Sigo teniendo el mismo recuerdo imborrable que va a permanecer por siempre: el de una persona con compasión, y con pasión, por su trabajo, por sus amigos, por su familia".