¡TERRIBLE!

¡Dos famosos periodistas recordaron una violenta pelea!: “Terminamos a las trompadas y a los sillazos”

Invitados al ciclo Debo decir, los mediáticos narraron el hecho. ¡Fijate qué había pasado!
lunes, 04 de marzo de 2019 · 07:30

Muchas veces al pasar tantos años trabajando con una persona los sentimientos se desgastan y todo puede terminar muy mal. Algo así les ocurrió a Oscar González Oro y Eduardo Feinmann después de compartir varias años juntos en el ciclo radial El oro y el Moro. Así lo revelaron en el programa Debo Decir, donde narraron qué había ocurrido para terminen en ese terrible desenlace. 

"Fueron 18 años de un largo matrimonio. Lo extraño, porque él me dejó", arrancó bromenado el Negro, entre risas. "Vos me dejaste", le contestó el conductor del noticiero A24, sumándose al chiste. Entonces, Luis Novaresio, quien también es colega del Feinmann en radio La Red, le comentó a González Oro: "Te habrá pasado que te preguntan si Feinmann es así como se muestra o es un personaje”.

"Él tiene una imagen de duro pero lo rascás y adentro hay un tipo tan tierno como cualquiera, o más. Un tipo con el que he hablado de cosas muy personales y nos hemos peleado por cosas personales… Es un gran tipo", respondió el locutor. Y, al ser consultado por aquella pelea contó entre risas: "Fue por una discusión en la radio. Me faltó el respeto y terminamos a las trompadas y los sillazos".

"Casi le parto la silla en la cabeza, fue muy divertido”, agregó Eduardo riendo. “Sucedió por una tontería pero, de todas formas, después estuvimos un año, en serio, literal, sin dirigirnos la palabra. Ni un 'buen día'”. Oscar estuvo de acuerdo y reveló que solo dialogaban al aire. "Mirá qué profesionales somos que a pesar de todo nos respetábamos. Al aire nos decíamos 'buen día', pero en el estudio no”, explicó.

Con el tiempo dejó pasar la bronca y volvieron a hablarse. Según el locutor de Negro y Regreso, fue por iniciativa suya. “Hasta que le dije: 'Vayamos a comer'. Mis hijos lo adoran y nos arreglamos", cerró el mediático. Por lo tanto, a pesar de haber tenido esa durísima pelea, hoy los periodistas mantienen una excelente relación y una gran amistad como pocos.