ARTE

Las cinco mejores obras de Paul Klee: surrealismo, expresionismo y abstracción

Hoy, con motivo del aniversario número 139 de su nacimiento, Google le rindió homenaje. ¡Conocé algunos de sus trabajos!
martes, 18 de diciembre de 2018 · 10:40

Paul Klee fue un reconocido pintor, acuarelista y aguafuertista considerado uno de los representantes más importantes del arte moderno. Nació un 18 de diciembre de 1940 en Suiza. Debido a su aniversario, Google lo homenajeó mediante un doodle que imita una de sus obras más conocidas: Rote Bruncke. Con la idea de rendirle tributo nosotros presentamos cinco de sus mejores trabajos.

Klee era hijo de un músico alemán y una cantante suiza. Debido a sus influencias desde pequeño se convirtió en un gran violinista antes de convertirse en un excelente pintor. En 1898 se trasladó a Munich donde estudió arte en una escuela privada y en la Academia de Bellas Artes de esta ciudad. 

En un principio, se vio motivo por el impresionismo. Entonces realizó sus primeras obras a lápiz, basado en estudios de paisajes. Luego, hacia 1912 realizó trabajos en blanco y negro, con influencia de grabadores como Francisco de Goya y William Blake.

Entre 1920 y 1931, por su talento y dedicación se convirtió en profesor de la Bauhaus de Weimar, la escuela de arte vanguardista por excelencia. En 1931 enseñó en la Academia de Bellas Artes de Düsseldorf, donde fue denunciado por el régimen nazi por producir “arte degenerado” por lo que tuvo que exiliarse. En 1933 se asentó nuevamente en Suiza donde acabaría muriendo.  En 1936 le diagnosticaron esclerodermia, una enfermedad degenerativa que no le impidió seguir pintando. El 28 de junio de 1940 fue internado en la clínica de Muralto, donde murió a los 60 años.

La herramienta principal del artista era el color y llegó a manipularlo con una enorme precisión y pasión. En un principio lo consideraba como simple decoración para sus obras, pero luego de un viaje a Túnez y Egipto donde tuvo una epifanía. “El color me posee, no tengo necesidad de perseguirlo, sé que me posee para siempre… el color y yo somos una sola cosa. Yo soy pintor”, escribió en su diario de viaje.