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Corea del Norte se ablanda, pero hasta ahí: la nueva amenaza de Kim Jong Un

El líder norcoreano amenazó con volver todo atrás en su nueva relación con los Estados Unidos.
miércoles, 02 de enero de 2019 · 06:42

(ANSA) - El líder de Corea del Norte, Kim Jong Un, dijo estar dispuesto a reunirse con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para discutir la cuestión nuclear, pero advirtió a Washington que no ponga a prueba la paciencia de los norcoreanos con sanciones y presiones.

Durante su discurso televisivo de Fin de Año, Kim afirmó estar listo para volver a encontrarse con Trump "en cualquier momento" para producir un resultado "recibido por la comunidad internacional".

La nueva reunión se produciría precisamente a seis meses del histórico encuentro entre los dos líderes, que parece haber abierto las puertas al deshielo entre Estados Unidos y el pequeño régimen comunista con ambiciones atómicas, interrumpiendo una escalada de insultos y promesas recíprocas de destrucción.

Según Kim, su país estará obligado a tomar un camino distinto si Estados Unidos "no mantiene la promesa hecha frente a la comunidad internacional e insiste con imponer sanciones y presiones sobre nuestra república, prometemos no tener otra elección que considerar un nuevo modo de salvaguardar nuestra soberanía y nuestros intereses".

Palabras que evocan un muro contra muro, como en 2017, en el apogeo de la tensiones nucleares. Kim dijo además que Washington debería continuar con el fin de los ejercicios militares conjuntos con Corea del Sur y no desplegar fuentes militares estratégicas en ese país.

El encuentro Kim-Trump de junio en Singapur, más allá del valor político indiscutible, no produjo una hoja de ruta detallada, sino solo un documento genérico con el compromiso de mejorar las relaciones y el trabajar para la desnuclearización de la península coreana. El régimen de Corea del Norte detuvo efectivamente las pruebas misilísticas y nucleares, pero aún hoy no hay indicios de que esté trabajando en un desmantelamiento completo de su dotación nuclear, como lo solicitó Estados Unidos.

De hecho, según la inteligencia estadounidense, Pyongyang continúa produciendo combustible para las armas nucleares, y probablemente también las bombas mismas. En su discurso de Año Nuevo, Kim fue más allá de los compromisos que hizo a Singapur, e indicó claramente que "no fabricará armas nucleares". Salvo después de amenazar que "si los estadounidenses insisten con los viejos hábitos, el tema no irá bien".

Jugando la carta diplomática, Kim también busca protegerse, con la reciente invitación al presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in, para mantener más reuniones de paz en 2019 y llegar a una declaración que ponga fin formalmente la guerra de Corea, todavía bajo un régimen de armisticio.

El principal interlocutor de Pyongyang sigue siendo Trump y el mensaje enviado al presidente estadounidense es "da tú el siguiente paso". El magnate, por su parte, expresó el deseo de un nuevo encuentro en febrero, pero nada se definió aún.