INVESTIGACIÓN

Lo que no se dice del tráfico sexual en salones de masajes

Estos negocios han sido conocidos por mucho tiempo por utilizar la belleza y spa como una fachada para la industria del sexo.
miércoles, 27 de febrero de 2019 · 22:00

ESTADOS UNIDOS, Miami.- Mientras que la acusación al propietario del equipo de football americano New England Patriots, Robert Kraft –que solicitó una prostituta en un "spa" en Júpiter, Florida­–­ generó titulares en las noticias, también aumentó la conciencia sobre el sexo y la trata de personas en salones de masajes en todo el país.

Un análisis detallado de la organización Polaris contra la esclavitud sexual, encontró más de 9.000 negocios de masajes ilegales en funcionamiento en EE. UU., escondiéndose a plena vista en centros comerciales, a los lados de las carreteras y en las más concurridas calles de todos los estados. Y aunque muchas de las empresas parecen bastante modestas, ganan mucho dinero, al menos 2.500 millones de dólares en 2018.

Además, el estudio asegura que las “masajistas” son de China o Corea del Sur, madres con deudas o presiones financieras considerables, y hablan poco o nada de inglés. A menudo los traficantes las atraen al negocio diciéndoles que "en EE. UU, todo masaje sexual deja mucho dinero". Después, incautan sus pasaportes y les quitan o retienen dinero. Las mujeres son amenazadas y les cobran "honorarios" por alquiler y "capacitación", lo que las hace más vulnerables y endeudadas.

Las salones de masajes se "anuncian" en sitios web, donde ofrecen "reseñas" de los servicios, incluyendo información explícita sobre quién proporciona qué y dónde, junto con valoraciones sobre la apariencia física de las "masajistas".

“Una redada de la policía en salones de masajes de Florida, es sólo la punta del iceberg", comenta Kevin Malone, presidente y cofundador del Instituto de Estados Unidos contra la Trata de Personas. Al señalar que muchos de los salones de masajes son administrados por sindicatos chinos del crimen organizado, Malone dice que las masajistas "son llevadas por lo general a Nueva York, donde son entrenadas para hacer lo que tienen que hacer en todo el país".