TODO SIGUE IGUAL

Kim no quiere renunciar a la joya de la corona nuclear

Donald Trump cree que Corea del Norte tiene un 'tremendo potencial económico'. Pero, Kim-Jong-un no está tan seguro.
jueves, 28 de febrero de 2019 · 20:31

ESTADOS UNIDOS, Miami/ Redacción.- Durante gran parte de las últimas cuatro décadas, las ambiciones nucleares de Corea del Norte se han centrado en un enorme complejo enclavado en las montañas al norte de Pyongyang. Se suponía que todo eso podría terminar después de la última reunión de Donald Trump y Kim Jong-un, en Vietnam. Sin embargo, el mundo sigue igual.

El desmantelamiento del Centro de Investigación Científica Nuclear de Yongbyon ha surgido en los últimos meses como resultado potencial de las reuniones entre EE. UU. y Corea del Norte. Moon Chung-in, asesor especial del presidente de Corea del Sur, dijo la semana pasada que Kim había acordado cerrar la planta y permitir la visita de los inspectores, posiblemente dando a Estados Unidos valiosos conocimientos sobre los programas de armas de Kim. Pero, según parece, las palabras se las llevó el viento.

La firma de un tratado para cerrar Yongbyon hubiese sido la primera victoria tangible del presidente Trump en la reducción de la capacidad nuclear de Kim Jong-un desde que este concedió una reunión sin precedentes el pasado junio, pero, sin acuerdos, Corea del Norte conserva el plutonio suficiente para fabricar aproximadamente una bomba atómica al año.

Todavía queda muy lejos "la desnuclearización final, plenamente verificada" que han exigido el Secretario de Estado, Michael Pompeo, y otros funcionarios de la administración Trump. Incluso si cierra Yongbyon, los expertos en control de armas aseguran que Kim tiene al menos otra planta secreta que puede producir suficiente uranio para fabricar hasta seis bombas nucleares al año.

Yongbyon tiene un valor simbólico como la antigua "joya de la corona" del programa de armas nucleares de Corea del Norte. Construido en 1979, su reactor ha producido poca electricidad, pero ha suministrado el plutonio y las instalaciones de investigación para la primera bomba atómica, en 2006.

En estos últimos dos días, Kim Jong –un volvió a poner EE. UU. contra la pared: o ayudan con miles de millones de dólares, para levantar la economía de Corea del Norte, o nada. Fuentes estadounidenses estiman que el líder norcoreano no tiene un pelo de tonto… podría quedarse sin sanciones y con los miles de millones, y aún así con bombas atómicas.