INVESTIGACIÓN

Más de 2.000 personas siguen cobrando pensiones del partido nazi

El beneficio, otorgado a antiguos colaboradores del régimen de Adolfo Hitler, ha causado una profunda controversia en Alemania.
jueves, 28 de febrero de 2019 · 11:02

BERLÍN, Alemania.- Las heridas de guerra que aún no se terminan de cerrar han causado una nueva conmoción, así como presiones sobre el gobierno federal de Alemania, que si bien no se encarga de pagarle pensiones a exempleados del partido nazi, podrían verse obligados a revisar quiénes son beneficiarios de esa medida.

Las controvertidas pensiones que cobran más de 2.000 personas, excolaboradores del régimen nazi, incomodan cada vez más en Alemania, en donde se presiona a las autoridades federales para que esclarezcan quiénes las cobran y qué se hará en el futuro al respecto.

El caso salió a la luz el 20 de febrero, cuando los diputados belgas votaron una resolución que apuntaba a poner fin a los giros de un estado regional alemán de una pensión por invalidez a 18 combatientes belgas que colaboraron entre 1939 y 1945 con Alemania.

Una investigación permitió conocer donde se encuentran los beneficiarios. 121 serían ciudadanos canadienses; 250 estarían viviendo en Estados Unidos. En Europa hay 1.532 personas cobrándola: 573 estpan en Polonia, 101 en Austria y 184 en Eslovenia. 38 están en America Latina, 8 de estos en Argentina.

La conmoción que provocó el caso obligó al gobierno federal, que no paga directamente las pensiones, a aportar claridad sobre este episodio de la posguerra, desconocido incluso por los historiadores.

Durante la Segunda Guerra Mundial, centenares de ciudadanos de algunos países del mundo se ofrecieron como colaboradores voluntarios para trabajar con el partido nazi. Hitler había ordenado en ese momento que esos voluntarios-soldados disfrutaran del mismo sueldo y pensión de invalidez que los germanos, y así ocurrió. Y sigue ocurriendo.

Esta bonificación se introdujo cuando se aprobó una ley en 1951 en beneficio de las víctimas de la guerra, pero también de aquellos que fueron reclutados por la fuerza.

La ley en cuestión se deriva, entre otras cosas, de un decreto adoptado por el propio Hitler 10 años antes, en 1941, que buscaba recompensar la lealtad de los colaboradores extranjeros.

Este sistema de pensión se instauró en 1950 y debía inicialmente beneficiar a las víctimas de la Segunda Guerra Mundial, civiles o militares, incluso excombatientes enrolados voluntariamente o por la fuerza en la Wehrmacht.