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Conocé el trágico episodio que inspiró la exitosa novela de Alan Paton

Fue político, escritor y pedagogo; sin embargo, su trabajo más importante fue su activismo en contra del apartheid en Sudáfrica. Hoy se cumplen 115 años de su nacimiento
jueves, 11 de enero de 2018 · 15:24

BUENOS AIRES (Redacción) - Toda obra literaria, de alguna manera, reconoce en algún hecho el estímulo de su creación. En el caso de Alan Paton, el reconocido escritor sudafricano que consagró su vida a luchar contra el apartheid tiene precisamente en un episodio dramático de la vida real la inspiración para su novela más famosa y al fin, su lucha contra el autoritarismo de la supremacía blanca en su país. 

Ocurrió pues, que Paton, luego de haber renunciado a su puesto como docente para dirigir un reformatorio para niños africanos con problemas de delincuencia urbana en las adyacencias de Johannesburgo, fue testigo de un caso en el que un niño negro es acusado de asesinar a un blanco y llevado a juicio en el cual es encontrado culpable. 

El padre del acusado era a la sazón un ministro, ya entrado en la ancianidad que contempló con el corazón desgarrado todo el proceso seguido contra su hijo. Paton, testigo presencial de aquel hecho emocionalmente tan duro, encontró allí la inspiración para volcar su sentir en “Cry, the Beloved Country”.

Así, en el año 1948 esta novela vio la luz convirtiéndose en un aclamado relato contra la discriminación. La pasión por la militancia contra el apartheid encontró cauce en otras novelas como “Too Late the Phalarope” de 1953, dejando en evidencia a un escritor de prosa rítmica cuyos diálogos poseían “Un tono salmódico”.

Desde su puesto de lucha antirracista, Paton colaboró con la aparición del Partido Liberal de Sudáfrica llegando a la presidencia del mismo hasta que fue disuelto en 1968. El gobierno de aquel momento llegó incluso a confiscarle su pasaporte impidiendo que saliera del país durante una década. 

De la pluma de Paton surgieron además “Hofmeyr” una biografía de 1964. “Towards the Mountain” de 1980, una autobiografía que describe su vida hasta los 45 años. “Ah, pero tu tierra es bella” de1981, es un relato ficticio donde aborda situaciones vividas en Sudáfrica. En 1988, después de su fallecimiento se publicó la segunda parte de su autobiografía “Journey Continued”. También póstuma es “La Ciudad Perdida del Kalahari” de 2005, una breve crónica de su participación en una empresa para tratar de encontrar una ruina en el desierto que resultó ser una fantasía. Legó a la humanidad una variedad de manuscritos custodiados hoy en el  Alan Paton Center & Struggle Archives de la Universidad de KwaZulu-Natal.