PASIÓN Y PERSEVERANCIA

La inspiradora historia de vida de Olga Ladyzhenskaya

Esta intelectual rusa superó todas las barreras que le impedían convertirse en una de las más grandes exponentes de su generación.
jueves, 07 de marzo de 2019 · 09:10

Olga Aleksandrovna Ladyzhenskaya, la matemática homenajeada por Google hoy, nació el 7 de marzo de 1922, en Kologriv, una pequeña ciudad rusa. Su padre fue un distinguido profesor de matemáticas, Aleksandr Ladyzhensky (descendiente de la nobleza rusa), su madre fue Anna Mikhailovna, de origen estonio. Era la menor de tres hermanas y fue la única que, por su inteligencia, pudo estudiar en una escuela. 

En el verano de 1930, Aleksandr les empezó a explicar a las tres hermanitas las nociones básicas de matemáticas y geometría, luego formuló un teorema y después hizo que sus hijas lo demostraran. Para la pequeña de la familia fue más sencillo, fue la que más talento tuvo para el pensamiento lógico, por eso su padre siguió dándole clases y llegó a estudiar cálculo como si fuera un adulto.

En 1937 su padre fue arrestado por el régimen de Joseph Stalin y fue declarado “enemigo del pueblo”, por lo que lo condenaron a muerte. Las dos hermanas de Olga fueron entonces expulsadas de la escuela, sin embargo, a la más chica se le permitió terminar sus estudios debido a su inteligencia y sus distinguidas notas, aunque más adelante fue rechazada para ingresar en la Universidad de Leningrado por su apellido.

En 1943, fue admitida en la Universidad de Moscú, gracias a la influencia de la de madre de uno de sus alumnos. Comenzó a estudiar álgebra, teoría de números y ecuaciones en derivadas parciales. Antes de terminar sus estudios organizó un seminario de jóvenes sobre ecuaciones en derivadas parciales, invitando a participar en él a los grandes matemáticos de Moscú. Ese año, se casó con el matemático de San Petersburgo Kiselev, y terminó su tesis doctoral, que supuso un punto de inflexión en la Teoría de Ecuaciones en Derivadas Parciales. 

En 1951, Ladyzhenskaya completó su tesis, pero no pudo publicarse hasta la muerte de Stalin, en 1953. Justamente, debido al régimen comunista, solo había podido viajar una vez al extranjero para asistir al Congreso Internacional de Matemáticos (ICM) de 1958 en Edimburgo. Tuvo que esperar 30 años hasta que lo pudo volver a hacer con la apertura soviética. Desde entonces empezó a tener contacto con otros investigadores del mundo y a comprobar que habían estado estudiando los mismos temas.

Muchos fueron los premios y honores que recibió durante toda su vida. En 1994, fue la oradora de la ICM Emmy Noether Lecture de Zúrich. Fue numeraria de la Academia de Ciencias rusa y también de varias extranjeras. Recibió la Medalla de Oro Lomonosov Medal, la medalla Ioffe y la medalla de la Universidad de San Petersburgo. También fue candidata a la medalla Fields que premiaba a los mejores matemáticos, pero en una época en la que el premio no hacía justicia, por lo que no ganó. Olga falleció inesperadamente mientras dormía, el 24 de enero del 2004, apenas dos meses antes de cumplir 82 años. Dos años antes de su muerte, recibió la Medalla de Oro Lomonosov.