HORROR

El “Caníbal” también preparó un guiso con el cuerpo de su madre

Un policía bajó a la calle a tomar un poco de aire. Era la primera vez en su carrera que veía la obra de un caníbal.
viernes, 01 de marzo de 2019 · 21:04

ESPAÑA, Madrid.- A medida que todos los días se conocen más detalles, la sociedad sigue sobrecogida por este caso de canibalismo que, según la policía, es el crimen más atroz de la historia de España. Alberto Sánchez Gómez, un chico bajito, con cara de niño, de 26 años, descuartizó a su madre y repartió los trozos de carne en recipientes para guardar comida. Al ser descubierto, confesó estar comiéndoselos con la ayuda de su perro, de nombre “Koke”.

Al apartamento con el número 50 de la calle de Francisco Navacerrada, acudió una patrulla de la comisaría del distrito de Salamanca después de que una amiga de Soledad (la madre) mostrara su preocupación porque no la veía desde hacía un mes. Cuando los agentes llegaron, el joven los dejó entrar, sin señales de nerviosismo, y tranquilamente les mostró varios recipientes de alimentos de distintos tamaños con trozos de su madre almacenados en el congelador.

Algunos trozos, como huesos o extremidades superiores, se los había dejado al perro, del que se han hecho cargo los servicios municipales veterinarios. Además, en la cocina había una olla con restos de un guiso con carne y verduras, por lo que todo apunta a que el joven cocinaba partes del cuerpo. 

La frialdad del hijo y las explicaciones a los agentes en el domicilio –luego en dependencias policiales prefirió no declarar– apuntan a que el joven sufre un trastorno mental.  Algunas fuentes agregan que consumía drogas y contaba con 12 antecedentes policiales por maltrato a su madre.

Alberto Sánchez venía dando indicios de las supuestas perversidades en su mente, a juzgar por publicaciones en una cuenta de Instagram. En el perfil en el que se identificaba como el “malversador de cerveza” compartía versos sospechosos por su tono sombrío, como: “Te enseño mi rostro para que veas mi espectro”.

Un amigo de Alberto cuenta que el acusado se marchó a Atenas (Grecia) en segundo año de carrera con una beca. Estudiaba Contabilidad y Finanzas. “Allí debió tener una mala experiencia. Se volvió antes de acabar el curso”. Al regreso, contó a sus amigos de toda la vida que en Grecia había consumido la conocida como “droga cannibal”, que los policías griegos le perseguían y que había entablado amistad con unos chicos albaneses que le habían llevado a sobrevivir en situaciones complicadas.