EXTRAÑA DESAPARICIÓN

Desapareció por 2 décadas y volvió con nueva identidad e idioma

Crystal Haag volvió a ponerse en contacto con su madre luego de 20 años, en los cuales hizo una nueva vida.
martes, 12 de marzo de 2019 · 11:25

EEUU, Baltimore.- Veinte años, diez meses y dos semanas después de que su hija desapareciera, Cynthia Haag estaba dentro de la casa adosada que ella se negó a abandonar, para que no volviera su hijo desaparecido, cuando su teléfono comenzó a sonar. Su otra hija estaba en la línea, diciendo que acababa de recibir un mensaje inesperado en Facebook.

Era de Crystal. La niña perdida desde hacía mucho tiempo, que se había puesto en contacto con sus familiares. La historia, recogida y publicada en el diario The Washington Post, puso sobre el tapete todo el tema del tráfico de niños y el maltrato y abuso a los menores.

Haag, la madre de esta criatura, estaba preparada para que la noticia de este hallazgo se convirtiera en otra decepción. Pero cuando vio la foto del perfil de Facebook ese mismo día en marzo del año pasado, lo supo de inmediato. Los rasgos eran los mismos de la hija a la que había visto por última vez como una niña de 14 años: ahora una adulta madura.

Las preguntas comenzaron a caer en su mente. ¿Por qué se fue Crystal? ¿Dónde había estado ella? ¿Por qué había vuelto? Y, lo más básico de todo, ¿estaba bien?

Con el tiempo se supo que la chica fue víctima de agresiones sexuales, algo que no contó a nadie. Un día, en medio de toda la soledad de su situación, decidió tomar un transporte colectivo con rumbo a otra ciudad, en este caso a Nueva York. Eso fue mientras tenía 9 años de edad. Fue allí cuando tomó otra identidad, en este caso la de Crystal Saunders, y comenzo a hacer su nueva vida.

En Nueva York hizo su nueva vida, se involucró con una comunidad dominicana y hasta adoptó una nueva familia, pero al publicar una foto en Instagram, algunas autoridades l Centro Nacional para Niños Desaparecidos y Explotados visualizaron alguien conocido. Sin embargo, no hallaron relación con el nombre de Crystal Marie Haag, que era el de la niña desaparecida.

Al final las preguntas de uno de sus hijos acerca del pasado de Crystal, hicieron que se produjera el acercamiento. Por eso le escribió a su hermana, quien apenas supo de ella se dirigió desde Baltimore hasta Nueva York, donde se produjo la reunión. Si bien hubo algo de resentimiento, la alegría de la reunificación borró el malestar de todos estos años y abrió el camino a nuevas alegrías.