HORROR

Nadie olvida al "asesino de cerdos" que mató a 49 mujeres… o muchísimas más

Todos los años, manifestantes lanzan pétalos de rosas amarillas y rojas para recordar a mujeres desaparecidas y asesinadas.
martes, 05 de marzo de 2019 · 01:30

CANADÁ, Vancouver.- En los últimos 28 años, 978 mujeres nunca regresaron a sus hogares, perdidas en el mundo de las drogas, la prostitución y la violencia. Varias fueron víctimas de un hombre que se convirtió en un símbolo del mal, un monstruo que los medios de Canadá llaman el "asesino de cerdos".

Robert William Pickton, conocido como “Willie”, admitió haber matado a 49 mujeres. Después de su arresto, confesó que la cifra de asesinatos era una decepción, ya que no alcanzó su objetivo: 50. Pero, la policía cree que posiblemente mató a 100... o 200 mujeres.

Él y su hermano menor, David, heredaron una granja de cerdos cerca de Port Coquitlam, a menos de 40 kms de Vancouver, en 1979. En la década de 1990, los hermanos transformaron un antiguo granero en un lugar nocturno para todo, con música, strippers, alcohol, drogas e incluso peleas de gallos, y, según algunos informes, un peligroso jabalí patrullaba el lugar.

Muchísimas mujeres desaparecieron durante décadas en los alrededores, pero poco se hizo al respecto. El bienestar de las trabajadoras sexuales y drogadictos no figuraba entre las prioridades de la policía, incluso cuando hubo un aumento en los informes de misteriosas desapariciones.

No fue hasta 1998 que un testigo llamó a un detective y le dijo que valdría la pena investigar a Pickton, que en una noche de borrachera se jactó de un método novedoso para deshacerse de cadáveres: triturar los cuerpos y alimentarlos a sus cerdos o llevar la carne a una planta de procesamiento. Agregó, además, que tenía armas ilegales en su propiedad.

La policía no estaba preparada para lo que encontraron. Además de cabellos, la sangre, los cráneos partidos y los fragmentos de huesos, los buscadores hallaron carne humana triturada, empacada en los mismos congeladores donde Pickton almacenaba carne de cerdo molida. En el juicio, hubo relatos escalofriantes, como una testigo que vio a Pickton en el matadero, asesinando a una mujer que colgaba de un gancho.

Hoy, amigos y familiares mantienen viva la memoria. Y cada año en marzo, hay una marcha por el centro de Vancouver, donde los manifestantes lanzan pétalos de rosas rojas y amarillas en recuerdo de las mujeres desaparecidas (y asesinadas).

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