MONSTRUO DE DENVER

Condujo 45 minutos con su esposa muerta en el auto antes de matar a sus pequeñas hijas

Arrojó los cuerpos en barriles de petróleo como parte de su retorcido plan de comenzar una nueva vida con una amante.
jueves, 07 de marzo de 2019 · 00:39

ESTADOS UNIDOS, Denver - En agosto de 2018, Chris Watts de 33 años mató primero a su esposa embarazada, Shanann, de 34, en la casa de la familia. Luego cargó el cuerpo en su automóvil y llevó a Bella, de cuatro años, y a Celeste, de tres, a un campo petrolero donde trabajaba.

Una vez allí, asfixió a Bella que no opuso resistencia con su frazada favorita. Las evidencias muestran que el llamado “Monstruo de Denver” luego pasó a Celeste que luchó por su vida mientras su padre la estrangulaba. Después, siguiendo al pie de la letra su macabro plan, arrojó a las pequeñas dentro de barriles de petróleo convencido de que nunca serían encontradas.

Obviamente, hay varias preguntas sin respuesta: ¿en esos 45 minutos de un viaje a la muerte, cuánto sabían Bella y Celeste de lo que había pasado con la madre? ¿Estaban atadas y amordazadas? ¿Enterró a su esposa antes o después de asesinar a sus hijas? Shannan fue hallada al costado de un camino, enterrada. La cronología de los hechos no está clara.

En febrero, Chris Watts habló con agentes del FBI, y con un miembro del Departamento de Policía de Frederick (Colorado) sobre los asesinatos. La entrevista se llevó a cabo en la Institución Correccional de Dodge en Waupun, Wisconsin, adonde fue transferido en diciembre y donde cumple tres condenas de cadena perpetua. El individuo declaró primero que estranguló a su esposa Shanann en un acto de rabia después de que ella asesinara a sus dos hijas.

Watts dijo en ese momento que vio a Bella muerta en su cama y a Shanann en el proceso de estrangular a Celeste en el monitor del bebé. La policía local y el FBI no creyeron eso y finalmente acusaron al padre de tres cargos de asesinato en primer grado.

Nicole Atkinson, amiga de Shannan, había denunciado la desaparición de Shannan en Frederick, Colorado, después de preocuparse cuando no supo nada de ella durante más de 12 horas y se dio cuenta de que su automóvil seguía estacionado en el garaje.