VATICANO

¿Por qué es importante para Francisco la caridad, la oración y el ayuno?

Lo afirmó el papa Francisco en la misa del Miércoles de Ceniza.
jueves, 07 de marzo de 2019 · 06:22

(ANSA) - El papa Francisco presidió hoy la misa del Miércoles de Ceniza en la Basílica de Santa Sabina de Roma, y subrayó que la oración, la caridad y el ayuno son tres acciones fundamentales en tanto cuentan con la capacidad de reconectar a los seres humanos con Dios y con el prójimo. "En este viaje de retorno a lo esencial que es la Cuaresma, el evangelio propone tres etapas, que el Señor pide recorrer sin hipocresía, sin pretextos: la caridad, la oración y el ayuno", aseveró el Pontífice.

"Para qué sirven?", se preguntó Francisco. "La limosna, la oración y el ayuno nos devuelven a tres realidades que nunca desaparecen: la oración nos conecta a Dios, la caridad al prójimo, el ayuno a nosotros mismos. Dios, los hermanos, mi vida: ahí están las realidades que no terminan en la nada, en las que uno debe invertir".

"Ahí es donde se nos invita a mirar la Cuaresma hacia el Alto, con la oración, que nos libera de una vida horizontal y plana, donde encontramos tiempo para el yo pero olvidamos a Dios", prosiguió Francisco. En cuanto a la caridad, el Pontífice sostuvo que ella es fundamental para liberarse de "la vanidad de tener, de pensar que las cosas van bien si me va bien a mí. Cosas de la mundanalidad que anestesian el corazón".

"La liturgia del Miércoles de Cenizas, en modo particular el rito de imposición de las cenizas sobre la cabeza, nos ayuda a comprender nuestra fugacidad, la necesidad de penitencia, de ayuno y de renuncia", había dicho antes Francisco, al término de la audiencia general en plaza San Pedro.

"Abramos nuestro corazón, nuestra mente, para comprender en modo justo el sentido de nuestra vida a la luz de los misterios de la pasión, la muerte y la resurrección de Jesús", agregó el pontífice.

En la Basílica de Santa Sabina, el argentino Jorge Mario Bergoglio presidió a las 17.30 presidirá la misa con el rito de bendición e imposición de la Cenizas. Durante el inicio de la Misa de Cuaresma en la basílica romana Santa Sabina, el Papa Francisco recibió las cenizas en su cabeza. El cardenal eslovaco Jozef Tomko, prefecto emérito de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, los impone. Así que a su vez, impuso sobre su cabeza a los cardenales y algunos fieles.

"Recuerda que eres polvo y en polvo te convertirás" y "Conviértete y cree en el Evangelio", fueron las fórmulas pronunciadas en el momento del rito tradicional.

La Cuaresma, declaró en otro tramo de su discurso el Papa, "es redescubrir que estamos hechos para el fuego que siempre arde, no para la ceniza que inmediatamente se apaga; para Dios, no para el mundo, para la eternidad del Cielo, no para el engaño de la tierra, por la libertad de los niños, no para la esclavitud de las cosas. Hoy podemos preguntarnos: ¿de qué lado estoy? ¿Vivo para el fuego o para las cenizas?".

El Pontífice enfatizó luego que "nuestro corazón siempre apunta en alguna dirección: es como una brújula en busca de orientación". "Si él necesita aferrarse sólo a cosas terrenales -advirtió-, tarde o temprano se convertirá en esclavo. "La apariencia externa, el dinero, la carrera, los pasatiempos: si vivimos para ellos, se convertirán en ídolos que nos usarán, sirenas que nos encantarán y luego nos enviarán a la deriva", completó el Papa.