LA TRAGEDIA DEL POZO

Finalmente, la autopsia determinó cómo y cuándo murió Julen

En el rescate participaron día y noche 300 profesionales y fueron removidos 83.000 metros cúbicos de tierra.
martes, 16 de abril de 2019 · 07:03

(ANSA) - La autopsia definitiva realizada a Julen, el niño de 2 años que murió tras caer en enero a un pozo de Málaga, determinó que el pequeño falleció por la caída, según se hizo publicó en medios españoles. De esta forma, los forenses descartan la posibilidad de que el niño muriera por el golpe de una piqueta durante las labores del rescate como asegura el dueño de la finca, David Serrano, único investigado en la causa por homicidio imprudente.

"La causa fundamental de la muerte fue por precipitación", señala la autopsia sobre el fallecimiento del niño, cuyo caso atrajo una gran atención mediática. Julen cayó el 13 de enero a un pozo ilegal en una finca en Totalán (Málaga) y su cuerpo fue hallado 13 días después tras un complejo operativo de rescate que lo buscaba desde el momento del suceso.

En el rescate participaron día y noche 300 profesionales y fueron removidos 83.000 metros cúbicos de tierra. El pozo tenía solo 25 centímetros de diámetro y algo más de 70 metros de profundidad. Su muerte se produjo a los "pocos minutos" de la precipitación, según los forenses.

La causa del fallecimiento fue traumatismo cranoencefálico y raquimedular, presentando dos fracturas, una en la zona occipital y otra en la región temporal izquierda. No fue una caída libre, sino que estuvo frenada por la fuerza de rozamiento de la ropa y salientes del pozo. La piqueta, que utilizó en su defensa el dueño de la finca, comenzó a ser usada casi cuatro horas después de la muerte del niño.

Además, la piqueta, según los forenses, no pudo producir las heridas que presentaba el pequeño. Los padres se encontraban el día del suceso en la finca para una comida en familia y "la primera vez que vimos el pozo fue cuando se había caído el niño", relató después la madre. En su declaración ante el juez, Serrano defendió que advirtió del peligro que representaba el pozo a los padres de Julen, con quienes disfrutaba de la comida. También dijo que jamás pensó que una persona pudiera caber por un orificio de apenas 25 centímetros de ancho. Sin embargo, otros asistentes a la comida desmintieron que fueran advertidos del riesgo que el pozo representaba. 

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