HOY EN LA HISTORIA

Cuando el Beatle más argentino fue ordenado "Caballero"

11 de marzo de 1997, un antiguo miembro de la banda musical más exitosa de la historia, recibió las palmaditas de la Reina Isabel II.
domingo, 10 de marzo de 2019 · 21:04

ESTADOS UNIDOS, Miami.- El entonces muchacho de 54 años se convirtió en “Sir Paul” en una ceremonia de pompa y solemnidad en el Palacio de Buckingham. Los fanáticos esperaban afuera en una escena que recordaba a la “Beatlemanía” de los años sesenta. Las multitudes gritaban mientras Paul McCartney pasaba por las puertas en su limusina y respondía con un pulgar en alto.

La esposa de McCartney, Linda, que estaba luchando contra el cáncer de mama, no lo acompañó, pero tres de sus cuatro hijos estaban en el Palacio. Linda falleció 13 meses después, el 17 de abril de 1998.

En octubre de 1965, Paul, junto con los miembros de la banda –John Lennon, George Harrison y Ringo Starr– recogieron medallas de MBE (Miembro del Imperio Británico), para conmoción del "establishment británico". Lennon, que devolvió su MBE en 1969 como protesta por la guerra de Vietnam, fue asesinado en Nueva York en 1980. Harrison también sucumbiría al cáncer, el 29 de noviembre de 2001.

McCartney admitió que estaba muy nervioso antes de la ceremonia, y que nunca se llamaría a sí mismo "Sir Paul", el título conferido cuando la reina le dio una palmadita en cada hombro con una espada desnuda mientras él  se arrodillaba.

El nombramiento de McCartney como Caballero se consideraba largamente esperado, incluso por los estándares conservadores utilizados en Gran Bretaña, pese a que durante la Guerra de las Malvinas, el Beatle se oponía en la prensa a un conflicto bélico contra los argentinos.

Aquel 11 de marzo, hace 22 años, Paul comentó a los periodistas: "La primera vez que sentí un hormigueo en la columna vertebral fue cuando vi a la banda de rock “Bill Haley y The Comets” en la tele. Luego fui a verlos en vivo. El billete costaba 24 chelines, y yo era el único de mis compañeros que podía ir porque nadie más había podido ahorrar esa cantidad. Pero yo estaba decidido a hacerlo. ¡Sabía que algo bueno pasaría en mi vida!”.