DOBLE FILICIDIO EN TUCUMÁN

Es hora de que confiese el horror: comienzan a retirarle los sedantes a la madre asesina

Los médicos del hospital psiquiátrico comienzan a traerla a la realidad para que comience su procesamiento por el doble homicidio de sus hijos
sábado, 07 de octubre de 2017 · 13:49

TUCUMÁN (Redacción) - Recien en el día de ayer viernes, Nadia Gisel Fucilieri podría haber comenzado a tener contacto con la realidad, ya que los médicos que la atienden en el Hospicio del Carmen (hospital psiquiátrico), según confirmaron fuentes judiciales, ordenaron que se le comience a retirar los sedantes que estaba consumiendo desde el miércoles, que fue el día en el que le quitó la vida a sus hijos Marcelino (4 años) y Pía (3) degollándolos en su domicilio mientras dormían.

La mujer de 29 años, de profesión enfermera, habría matado a sus dos hijos en un domicilio de San Miguel de Tucumán y luego intentó quitarse la vida con el mismo bisturí con el que habría asesinado a los pequeños, se cortó el cuello y las muñecas, pero no pudo lograrlo. Los investigadores creen que tomó esa terrible decisión porque un psicólogo del Observatorio de la Mujer (y no del Poder Judicial como se había informado erróneamente) le había advertido que no había impedimento alguno para que Aldo Martínez, su ex pareja, mantuviera contacto con sus hijos.

La pareja estaba separada y viviendo en domicilios diferentes desde enero de este año, cuando Fucilieri consiguió que un juez penal dictara una prohibición de acercamiento en contra de su ex. Desde ese entonces, Martínez no pudo volver a ver a sus hijos. Silvia Furque, la defensora del padre de las víctimas, dijo que los parientes le llevaban el dinero de alquiler de la vivienda y unos $7 mil pesos para que afrontara los gastos de alimentación. “Ella no impedía que los chicos vieran a su abuela, el drama era con él”, explicó la profesional.

Un pariente que era quien llevaba todos los dias a los nenes a la guardería, la encontró ensangrentada y en estado de shock el día del terrorífico asesinato y según explicaron fuentes cercanas a la investigación, casi no habló hasta que llegó la ambulancia que la trasladó al Centro de Salud. Según los cálculos que se manejan, habría permanecido entre cinco y seis horas en el mismo ambiente en el que estaban los cuerpos de los pequeños.

En el centro asistencial fue asistida de las lesiones superficiales que se había provocado con el mismo elemento quirúrgico. Allí le suministraron unos tranquilizantes antes de darle el alta. Cuando estaban por aprehenderla, el médico de la policía recomendó que fuera vista por un psiquiatra para que determinara su estado antes de que se tomara cualquier decisión. Por ese motivo, fue derivada al Hospital Padilla.

En el segundo hospital, siempre de acuerdo a la información proporcionada por fuentes judiciales, fue atendida por un psiquiatra que comenzó a suministrarles medicamentos específicos. También pidió que sea estabilizada por la importante cantidad de sangre que había perdido y -por último- recomendó que fuera internada en el Hospicio del Carmen porque, según consideró, podría intentar matarse nuevamente.

 

Más de
Cargando más noticias
Cargar mas noticias