Despenalización del aborto

Todavía queda un detenido por los incidentes frente al Congreso

Las ocho personas que fueron detenidas por los incidentes en los alrededores del Congreso tras la votación del proyecto de legalización del aborto declararon en la Justicia.
viernes, 10 de agosto de 2018 · 06:20

Las ocho personas que fueron detenidas por los incidentes en los alrededores del Congreso tras la votación del proyecto de legalización del aborto declararon en la Justicia y bien entrada la noche fueron liberadas aunque seguirán imputadas, a excepción de una a la que le negaron la salida debido a que tiene antecedentes. 

Seis hombres de 18, 19, 23, 24, 29 y 39 años, este último de nacionalidad uruguaya, y una joven de 20 fueron apresados por "daños, atentado y resistencia a la autoridad". En tanto, un sujeto de 41 años fue detenido e imputado por "lesiones leves" por agredir a golpes de puño a un fotógrafo independiente de nombre Marcelo Escayola que retrataba los disturbios en ese momento.

Por la noche todos quedaron en libertad con medidas restrictivas, salvo uno que cuenta con un pedido de captura vigente. La causa está a cargo de la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas número 11, a cargo de Andrea Verónica Scanga, Secretaría de Fernando Pérez Busto Drew, quien dispuso las medidas de rigor (informe de reincidencia, planilla prontuarial, informe médico y constatación de domicilio).

Tras la votación en el Senado, un reducido grupo de militantes que estaba a favor del proyecto de ley para legalizar el aborto protagonizó este jueves a la madrugada incidentes en los alrededores del Congreso, y como consecuencia de ello, una joven resultó herida y hubo ocho detenidos. Los disturbios comenzaron cuando se registraba la votación.

En tanto, se prolongaron minutos después de que la gran mayoría de las personas identificadas con los pañuelos verdes desconcentrara en forma pacífica. Los manifestantes arrojaron piedras y palos contra los uniformados de la Guardia de Infantería de la Policía de la Ciudad, a pesar de los desesperados intentos de la mayoría que buscaba calmar los ánimos a la altura de las avenidas Rivadavia y Callao.

Posteriormente arribó al lugar personal del Grupo de Operaciones Motorizadas (GOM) de la fuerza porteña y detuvo a algunos manifestantes que seguían arrojando palos, piedras, vallas y botellas. Según relataron algunos jóvenes, durante la vigilia encendieron dos fogatas "para calentarse" debido a las bajas temperaturas y cuando llegaron los camiones hidrantes las "apagaron" para forzar la desconcentración, por lo que allí se iniciaron los disturbios.