Rosario

Dos adolescentes se presentaron en una comisaría y confesaron un asesinato

Los menores de 13 y 14 años, admitieron ser los autores de un crimen ocurrido el pasado 30 de enero.
lunes, 04 de febrero de 2019 · 20:18

Leandro Nahuel San Juan, un joven de 28 años, murió luego de haber sufrido un tiro en el pecho en una plaza del barrio Tío Rolo. Según fuentes de la investigación, los agresores eran conocidos de la víctima y mantuvieron una discusión que terminó en forma fatal.
El hombre era padre de dos nenas, y – según indicaron fuentes policiales– tenía en su haber una condena por tentativa de robo a mano armada, una condena a 5 años de prisión, y dos pedidos de captura.

Pero esta semana, la causa dio un gran giro debido a que dos chicos de 13 y 14 años, acompañados por una vecina, se presentaron en la Jefatura de policía, en Ovidio Lagos al 5200 y dijeron que eran los autores del asesinato de Leandro Nahuel "Tata" San Juan.

De esta forma, el hecho generó sospechas entre los investigadores ya que los menores son considerados inimputables para la ley. Sin embargo, ambos fueron demorados y puestos a disposición del Juzgado de Menores 3ª y de la Subsecretaría de Niñez, Adolescencia y Familia de la provincia de Santa Fe, según informaron medios rosarinos.

El asesinato de "Tata" es investigado, por el fiscal de la Unidad de Homicidios Dolosos, Ademar Bianchini, quien como involucrados del suceso tendría los nombres de los menores, y de un mayor involucrado, quien ya estaría identificado y permanece prófugo. Tras los trámites de rigor, los chicos fueron entregados a sus padres y quedaron momentáneamente bajo protección policial. Este lunes, se presentaron ante un juez para dar más detalles de la supuesta participación que tuvieron en el homicidio.

En tanto, el fiscal le tomó declaración a la mujer que acompañó a los chicos a la sede de la Policía local. Según se pudo saber, Bianchini “no descarta la participación de un mayor de edad en el hecho”, y está a la espera de la información que le pueda proveer el juzgado de menores para “entrecruzar” información.
La gran incógnita que envuelve al caso es si los menores son los verdaderos autores materiales del asesinato o si se presentaron para encubrir a un adulto.

Más de