BUENOS AIRES

Plan Belgrano: Para Macri, el Norte puede esperar

Desde el Gobierno desviarán fondos millonarios de este programa de desarrollo social para financiar obras en la ciudad autónoma de Buenos Aires
domingo, 14 de agosto de 2016 · 17:00
BUENOS AIRES (Juan Leguizamón) ─ El decreto firmado hacia fines del mes de junio del corriente año bajo el número 979 disponía la obtención de fondos para pagar los juicios del Estado pendientes con los jubilados; sin embargo, en el mismo instrumento se incluyeron anexos que significan el desvío de fondos por un monto de más de US$4 mil millones que irían a financiar las megaobras de transporte en la CABA según publica el Semanario PERFIL en su edición de este domingo. 
 
El monto sería extraído de la partida originalmente destinada al Plan Belgrano y equivale al 25% del presupuesto prometido por el presidente Mauricio Macri para financiar obras de infraestructura en las provincias del Noroeste y Noreste que vienen esperando ser atendidas desde hace décadas.
 
Se rompe así una de las más innovadoras promesas de Macri que anunciara en Tucumán durante su campaña el "Plan Belgrano” para financiar el desarrollo social, productivo y de infraestructura, en un marco de "igualdad de condiciones y oportunidades para diez provincias del norte argentino”. Extraño concepto de igualdad el que sostiene el Presidente.
 
De pronto, de aquellos 16 mil millones de dólares que serían invertidos durante el lapso de 10 años, más un fondo de reparación histórica de 50 mil millones de pesos en 4 años, la solución habitacional para 250.000 familias, la atención inmediata a los afectados por la pobreza extrema y los  subsidios para las economías regionales, el 25% de ese presupuesto se vuelca de manera autocrática hacia la Capital de la República en una clara demostración de que el federalismo proclamado por Macri vuelve a convertirse palabras vacías de contenidos, confirmando la vocación centralista y unitaria del gobierno de "Cambiemos”.
 
El federalismo de Yrigoyen y Perón
 

En las antípodas del pensamiento macrista, la historia informa cómo un presidente como Hipólito Yrigoyen comprendió la importancia del norte argentino como nudo de integración de las cuatro naciones del cono sur. Durante su primera presidencia, -1916-, se trazaron las líneas Resistencia-Metan y Formosa-Embarcación para unirnos al Paraguay; La Quiaca-La Paz, para hacerlo con Bolivia, pero falta aún la más importante, la que uniera a la Argentina con Chile, y aquí el dato más importante, ya entonces se veía la importancia de una salida a los puertos del Pacífico.

La construcción del Ramal C-14 fue una epopeya de la ingeniería mundial que demandó más de tres décadas, hasta alcanzar la primera presidencia de Juan Domingo Perón que comprendió la necesidad de dar un definitivo impulso a la obra y asignó los recursos necesarios, finalizándola en 18 meses. El 20 de febrero de 1948 con la asistencia del General de División, Juan Pistarini, ministro de Obras Públicas de la Nación, que asistió a la inauguración de la línea, en representación del Presidente echó a andar el primer servicio regular de esta línea.
 
Desde entonces, los gobiernos que siguieron a Perón, todos de corte liberal y neoliberal dejaron en el olvido la importancia del ferrocarril para el desarrollo de las economías regionales del NOA y NEA, aplicándose a un modelo de concentración hegemónico, una tradición que el gobierno del presidente Macri ha decidido continuar. El norte continuará esperando.