DECLARACIONES EXCLUSIVAS

Cumbre de la OMC: "No les gustaba lo que escribo", aseguró la periodista deportada

La británica Sally Burch brindó una entrevista exclusiva a El Intransigente desde Quito donde explicó cuáles habrían sido las razones por las que fue deportada. Escuchá la entrevista completa
domingo, 10 de diciembre de 2017 · 23:42

BUENOS AIRES (Redacción) - En momentos donde el Gobierno de Mauricio Macri revisó la posición de evitar el ingreso al país, y a la Cumbre de la OMC, de diferentes representantes de organizaciones internacionales; la periodista británica Sally Burch brindó una entrevista exclusiva a El Intransigente donde explicó cuáles habrían sido las razones por las que fue deportada. "La única explicación que encuentro para eso es que no les gustaba lo que escribo. No encuentro otra", afirmó la comunicadora.

"Me devolvieron a Quito y aunque me llegó hoy la noticia que, en principio, tenía el derecho de volver, no tengo eso por escrito y ya es muy lejos. Entonces ya no pienso regresar", aseguró la periodista de manera exclusiva a El Intransigente. Asimismo, ante la consulta sobre si padeció este accionar en algún otro evento, Burch aclaró: "Nunca he tenido problema antes. He participado en varias cumbres de la ONU, no de la OMC; pero de la ONU he estado en muchas y nunca he tenido ningún tipo de problema". 

En cuanto a la manera en que se enteró, la británica explicó: "Yo estaba inscripta en una denominación de Organizaciones No Gubernamentales como comunicadora para participar en la OMC y salí en esa lista de alrededor de 60 organizaciones, ya aprobadas, y que el Gobierno argentino informó a la OMC que estábamos rechazados. Nunca nos informó, quien nos informó fue la OMC expresando su desacuerdo, diciendo que el Gobierno argentino no había dado ninguna especificación, que habían intentado cambiar eso y no podían. Y nos advirtieron que no era seguro que nos permitieran entrar al país". 

Y continuó: "Hice consultas, varios hicimos consultas. Además de eso, a muchos que necesitaban visa, se les negó la visa, entonces no podían ni viajar, pero quienes no necesitábamos visa, muchos decidimos viajar y tratar de entrar. La mayoría entraron y fuimos dos que nos deportaron: Petter y yo". Según relató, "el pretexto en mi caso fue “falso turismo” porque entré como turista que es lo que siempre hago cada vez que voy de periodista, salvo que tenga alguna acreditación".

"Pero cuando me preguntaron le dije también vengo de periodista, entonces dijeron que había dado un falso testimonio. Pero eso es un pretexto. Está claro que tenían mi nombre en la computadora y que no querían que entre. Entonces, la única explicación que encuentro para eso es que no les gustaba lo que escribo. No encuentro otra", detalló Burch, quien aseveró que escribe "mucho sobre temas de Derechos Humanos".

En ese sentido, agregó: "últimamente he estado organizando acá en Quito un encuentro sobre ese tema. Hace dos meses, uno de los temas que salió con fuerza era una crítica a las propuestas de negociados y comercio electrónico en la OMC que es uno de los temas centrales de la agenda de la reunión que comienza hoy y que el Gobierno argentino está defendiendo. Entonces solo puedo pensar que eso no les gustó".

Para la periodista, esta decisión "es muy grave", ya que "si rechazan que alguien entre al país o a algún evento por sus opiniones es totalmente antidemocrático. Yo jamás he tenido actitudes disruptivas ni mucho menos de violencia". Y añadió: "Lo que a mi me preocupa es que en la notificación que me dieron se da a entender que esto sería un problema para ingresar al país (en un futuro), entonces yo voy a hacer una gestión para anular eso, si no está ya anulado".

"Yo trabajo en la Agencia Latinoamericana de Información que sacó ayer una declaración de su Consejo Directivo que está en la página web de la agencia que es más un análisis de cómo esto es parte de una situación política regional - detalló la periodista-. Una situación política de atentados a los Derechos Humanos y a la democracia. Yo conozco muchos de países en donde ha [sucedido], en Honduras, en México, en Argentina y yo misma emití un pequeño pronunciamiento hoy en donde expreso algunas de las ideas que a lo mejor no le gustaron al Gobierno argentino". 

A continuación, el pronunciamiento completo de Sally Burch:

He participado en muchas reuniones de la ONU a lo largo de los años, ya sea como periodista o activista de los derechos de la comunicación, siempre desde una perspectiva constructiva. Nunca expresé actitudes disruptivas, y mucho menos he abogado por la violencia. Por lo tanto, la única explicación que puedo encontrar para mi deportación de Argentina es que el gobierno considere que mis opiniones y análisis son "disruptivos" (para usar el término empleado por un vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores) de su agenda neoliberal y pro-corporativa. Algunas de estas ideas podrían incluir:
- Que asuntos de gran importancia para la humanidad, con implicaciones para los derechos humanos, el desarrollo, la libertad de expresión o el medio ambiente, no deben decidirse a puertas cerradas, entre grandes gobiernos y grandes corporaciones, sin participación de la sociedad civil ni procesos democráticos, tal como ocurre a menudo en la OMC.
- Que las propuestas presentadas para las negociaciones de comercio electrónico en la OMC sirven a los intereses de las grandes corporaciones transnacionales de Internet, y no a los de la ciudadanía ni de los países en desarrollo.
- Que las propuestas de "libre flujo de datos" significan que los datos personales de todos y todas se convierten en un commodity que las grandes corporaciones pueden explotar, sin ningún beneficio personal y sin derechos de privacidad.
- Que el modelo actual de internet e inteligencia artificial, concentrado en manos de grandes corporaciones, va en contra del interés público y presenta serias amenazas a la democracia. Las negociaciones de comercio electrónico, tal como se presentan, tenderían a fortalecer este modelo.
En todo caso, si esto fuera cierto que esta es la razón, sería muy grave que se excluya una participación sobre la base de opiniones, y aún más grave para la OMC si lo admite.

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