5 AÑOS DE PAPADO

Los gestos del Papa Francisco hacia Argentina y una incógnita

El Papa Francisco realizó guiños políticos hacia Argentina desde que asumió, hace ya 5 años. En medio de las polémicas, los argentinos no dejan de preguntarse: ¿Por qué no vuelve Bergoglio al país?
Los gestos del Papa Francisco hacia Argentina y una incógnita
El Papa Francisco aún no volvió al país desde que asumió al frente del Vaticano.
Los gestos del Papa Francisco hacia Argentina y una incógnita
El Papa Francisco aún no volvió al país desde que asumió al frente del Vaticano.
martes, 13 de marzo de 2018 · 09:20

Cada carta, cada mirada cómplice en la plaza de San Pedro o audiencia privada concedida, es analizada al detalle para encontrar un guiño político hacia la Argentina por parte del Papa Francisco, que esta semana cumplió 5 años al frente del Vaticano

El argentino es un ser político y, sin ninguna intención de evitar ser redundantes, el Sumo Pontífice antes que Sumo Pontífice es argentino, y se mantiene al tanto de la agenda de nuestro país. 

Aunque suele mantener las formalidades de un lado y del otro de la “grieta” política, Jorge Bergoglio tuvo fuertes gestos en estos primeros años de papado, que reflejarían una notoria distancia en relación al gobierno de Mauricio Macri

Uno de los episodios que más revuelo nacional despertó fue la carta que le envió a Milagro Sala, en la que manifestaba que la acompañaba y expresaba su deseo de que “todo se resuelva bien y pronto”.

Aunque el tono de la carta es por demás diplomático, el contexto en el que fue enviada levantó un sinfín de suspicacias: llegó en medio de pronunciamientos internacionales en reclamo de su inmediata liberación. 

“Sé que el momento por el que está pasando no es fácil. Me he informado de algunas cosas y comprendo su dolor y su sufrimiento”, le había expresado Francisco a Sala en su carta, que se suma al rosario que había enviado el Papa en febrero de 2016, al mes de la detención de la líder de la Tupac Amaru. 

También realizó un fuerte respaldo a Hebe de Bonafini, a quien le envió una misiva el pasado 1 de febrero, en el que instaba a la titular de Madres de Plaza de Mayo a “no tener miedo a las calumnias”. 

"No hay que tener miedo a las calumnias. Jesús fue calumniado y lo mataron después de un juicio 'dibujado' con calumnias. La calumnia solo ensucia la conciencia y la mano de quien la arroja", escribió el Sumo Pontífice en una carta que no tardó en replicarse en los medios y viralizarse en las redes
sociales. 

Mientras tanto, con la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, mantuvo una audiencia privada en la que se pusieron al día respecto de la “pobreza, despidos y la situación en la Argentina”, según lo precisó la activista a la salida del encuentro. 

Un día antes de recibir a Carlotto, Francisco había hablado con Néstor Escudero, un ex trabajador y delegado del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI). 

El empleado despedido durante la gestión macrista pudo transmitirle la situación que atraviesa el organismo estatal y volvió al país con una remera con las siglas del establecimiento intervenido firmada por el romano pontífice.

En tanto la foto que une al Papa con el líder gremial Pablo Moyano, que participó de la tradicional audiencia de los miércoles en la plaza San Pedro, ocupó un espacio central en el análisis de los guiños de Bergoglio, ya que ocurrió el pasado 8 de noviembre cuando el conflicto con el Gobierno ya había quedado evidenciado. 

Pero, lo que realmente los argentinos quieren saber es por qué no visita el país, aunque sea en una recorrida oficial, tal como lo hizo por Chile y Perú a principio de año. 

Aunque desde el Vaticano ponen de excusa la comprometida agenda internacional que conlleva estar al frente de la Iglesia Católica, son muchos los que se aventuran a indicar que Francisco quiere evitar tener que tomar posición –aún más- respecto a los frentes sociales que mantiene abiertos el Gobierno y prefiere evitar que todos sus encuentros sean tomados como un ataque al oficialismo.