Competencia electoral

Encuestas: ¿quién tendría más posibilidades de ganar las elecciones?

En una entrevista exclusiva con El Intransigente, el director de Synopsis consultores, Lucas Romero, habló acerca de los posibles candidatos capaces de alcanzar el triunfo en los comicios de este 2019.
jueves, 17 de enero de 2019 · 13:28

La campaña electoral por ocupar el despacho presidencias en la Rosada ya comenzó, y con ella las especulaciones de los diferentes sectores políticos y de los votantes. Ante este escenario, El Intransigente dialogó exclusivamente con el director de Synopsis consultores, Lucas Romero, quien habló acerca de posibles candidatos capaces de alcanzar el triunfo en los comicios de este 2019.

Al respecto, Romero dijo que en las encuestas “no hay una respuesta taxativa sobre quién va a ganar las elecciones porque el escenario es de un nivel de paridad que, necesariamente, se muestra incierto”. Sin embargo dejó entrever que “hay dos variables”. En cuanto al escenario electoral, el directivo de Synopsis habló de certezas e interrogantes.

“Por el lado de las certezas, es claramente un escenario que nos está diciendo que la elección presidencial se va a resolver en un balotaje y se lo visualiza en un espacio que pudiera estar en condiciones de alzarse con el triunfo en una primera vuelta, y por otro lado si bien el voto opositor es mayoritario, son más quienes están diciendo que votarían a una fuerza opositora”, evaluó.

“Como ese voto opositor está disperso en diferentes espacios políticos, en algún punto esa segunda vuelta hoy es una certeza”, agregó. Y por otro lado, “el oficialismo venía mostrado ciertos niveles de apoyo electoral, incluso en momentos muy críticos desde lo económico, que bien podría decir con este nivel de apoyo estoy en esa segunda vuelta”, dijo.  “Hoy las dudas son, en primer lugar, qué nivel de unidad va a haber en la oferta opositora, si vamos a tener un espacio opositor, dos o tres espacios competitivos, modos por arriba del 10%. El otro gran interrogante es si la expresidenta (Cristina Kirchner) se va a presentar o no a los comicios”, precisó.

“Una cosa es el escenario con la expresidenta siendo candidata y otra cosa muy distinta es si no lo es”, consideró en ese sentido. Por el lado de esos interrogantes, Romero  dijo que agregaría la variable económica, “claramente lo que condiciona la dinámica electoral es en qué momento y con qué profundidad va a suceder la recuperación de la economía, una cosa es un escenario electoral con una economía que continúe en recesión y otra muy distinto es un escenario económico en recuperación”, añadió.

Es decir, Romero aclaró que según los números de hoy “es difícil pronosticar que resultado podría darse peor si la economía da algunas señales de respuesta y la expresidenta es candidata, y ahí las probabilidades del gobierno son amplias”. A su vez, cuando se le consultó si existe alguna fuerza con posibilidades de despolarizar la situación Macri vs. Cristina Kirchner el consultor remarcó que ese es el otro “gran dilema”. 

En ese sentido sostuvo que “hay que tener algo muy claro, que no siempre los dirigentes opositores lo tienen y es que la unidad de la dirigencia opositora no es la unidad del voto opositor, es decir, si los dirigentes lograran una unidad eso no implicaría una suma aritmética de todos los votos opositores, sobre todo si la expresidenta tiene algún protagonismo en esa unidad, porque claramente hay un factor divisor del voto opositor”.

“Si CFK es la candidata que tiene más intención de voto en una elección general, peor es la que recoge, junta con menor eficacia el voto opositor en una segunda vuelta, porque hay una porción del voto opositor que todavía tiene sentimientos refractarios hacia ella”, advirtió. “Este es el dilema que tiene la oposición, porque quien más mide no es la más competitiva en una segunda vuelta y quien es más competitivo para una segunda vuelta no mide, entonces como pudiera resolverse ese dilema, si se constituye y se consolida una opción de centro, que es claramente en escenario de riego para el gobierno”, explicó. 

Al tener en cuenta la situación de la economía en crisis en la Argentina y el escenario político, Romero manifestó que cuesta entender como en este contexto  económico  todavía hay un 33% de la población dispuesta a votar por Cambiemos y agregó que ese es el gran dilema que describe la dificultad para pronosticar un resultado de cara a los comicios de octubre. 

“Cuando se discutía sobre su desafuero, Cristina le dijo a (Miguel Ángel) Pichetto si a mí me partiera un rayo y yo desapareciera los problemas para ustedes no se solucionarían”, recordó Romero para poner en cuestión la afirmación de la exjefa de Estado, “si pudiéramos hacer desaparecer al kirchnerismo -cosa que es imposible- muy probablemente este gobierno a esta e elección ya la tendría perdida hacer rato”, opinó.

“Si el gobierno conserva alguna expectativa de reelección es por la presencia de Cristina que le permita no solo dotar a esta elección de un significado determinado -que es si se vuelve al pasado o no- si no que le permite al oficialismo convencer a una porción del electorado que lo apoye porque esta CFK en frente y no lo podría convencer de otra manera, no hay ninguna mayoría que el gobierno pueda representar hoy en la Argentina que no sea la mayoría que sigue siendo una persistente, que ha venido decreciendo los niveles de rechazo hacia el kirchnerismo –que si bien no son los mismo que hace dos años atrás- todavía sigue siendo mayoritario ese electorado que tiene sentimientos encontrados hacia la expresidenta”, alertó. 

Entonces, “para el gobierno es una estrategia predominante la confrontación con Cristina, es decir, hagan lo que hagan el resto de los sectores políticos, al gobierno le va a convenir confrontar con CFK”, insistió. En cambio, “si apreciara una opción de centro competitiva” en los mismos niveles de la actual senadora, el gobierno ahí si enfrentaría un escenario de “mucho riesgo”, porque posiblemente esa opción resultaría seductora para el electorado de Cambiemos que hoy está a disgusto con ese apoyo al macrismo.

Al referirse al estudio de Synopsis consultores, Romero destacó que lo interesante es que se le preguntó a la gente qué es lo que le gustaría que suceda, algo que desde la consultora llamaron el “deseo de triunfo”, en donde aparece un 33% de la gente que dice que le gustaría que gane una nueva alternativa distinta a Cambiemos y al kirchnerismo, es decir, “hay terreno fértil para la constitución de ese espacio, lo que está faltando es una candidatura dominante que tenga la posibilidad de representar esa nueva posibilidad”.

Al hablar de la candidatura de Sergio Massa, Romero dijo que su imagen no mide porque “está muy desgastado” y que su imagen positiva vino cayendo sostenidamente desde diciembre de 2016, por lo que consideró que al espacio que integra “le está faltando un candidato”, algo que “alimenta la hipótesis de (Roberto) Lavagna”, de quien se habla “porque claramente es un dirigente que tiene buena visión publica”, es por ello que desde  Synopsis  trataron de dilucidar en su último estudio si es un posible candidato.

Si bien Lavagna todavía no ha dado señales de que va a ser candidato, efectivamente “corroboramos que potencia ese espacio del peronismo alternativo, le da otro vigor, otra competitividad, pero sigue estando unos pasos por detrás de ese escenario polarizado entre Macri y Cristina, la clave es ver si este espacio pudiera, encaminarse a constituirse como una opción competitiva y así empezar a descomponer el escenario polarizado”, agregó. 

Otro de los interrogantes tiene que ver con las posibilidades de que Cristina y Massa se acerquen a una propuesta electoral, en ese sentido Romero consideró que la debilidad del líder del Frente Renovador  “lo puede empujar a concluir en una unidad con el peronismo y el peronismo más cercano a la expresidenta, y precisamente porque frente a esa debilidad Massa pueda empezar a pensar que tiene algún incentivo concluir en esa unidad porque recibiría algún cargo determinado, podría ser el candidato a gobernador de ese espacio, me parce que la debilidad de Macri es un elemento que pudiera llevarlos a pensar en que esa confluencia podría ser probable”.

“Si Massa confluyera con Cristina y con el peronismo más kirchnerista, creo que eso no garantizaría una derrota del gobierno en primera vuelta, sino que empezaría a empujar el escenario a una composición más bipartidista, en donde ya no tenemos dos tercios y pico, si no que ya tenemos un formato más bimodal, con dos espacios compitiendo por encima del 40% y ahí podríamos estar encaminándonos a tres balotaje seguidos, en agosto, en octubre y en noviembre”, finalizó. 
 

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