CARTELIZACIÓN DE LA OBRA PÚBLICA

Liberaron a un empresario por la causa de los cuadernos

Así lo ordenó el juez Claudio Bonadío.
viernes, 01 de marzo de 2019 · 22:54

El juez que lleva la causa de la cartelización de la obra pública, Claudio Bonadío ordenó hoy liberar al empresario Norberto Domingo Santiago Ardissone, integrante del directorio de la compañía Contreras Hermanos, que había quedado preso el martes pasado tras declarar en indagatoria. La causa pertenece a uno de los expedientes derivados de los cuadernos.

El abogado defensor, Rafael Cúneo Libarona, en dialogo con Infobae, precisó que la liberación se dispuso bajo caución juratoria (bajo palabra).

"El juzgado tomó nota de las pruebas que aportamos y se dio cuenta de que Ardissone nunca había pagado coimas. Se trata del primer empresario que sale bajo caución juratoria solamente porque demostró la ausencia de pagos" confirmó el abogado defensor.

Ardissone es uno de los 101 imputados por el juez Bonadío, en la causa que investiga si existió una banda por parte de las empresas constructoras para recibir obras durante el kirchnerismo. La causa se abrió a raíz de las declaraciones como arrepentidos del ex secretario de Obras Públicas José López, el ex presidente de la Cámara de la Construcción Carlos Wagner y el financista Ernesto Clarens en el marco de la causa de los cuadernos.
Junto a Ardissone, quedó arrestado Osvaldo Acosta, de Electro ingeniería.

El juez Bonadío inició la ronda de indagatorias a ex funcionarios kirchneristas y a integrantes de casi todas las empresas que realizaron obra pública civil entre 2002 y 2015.

Wagner, detenido al comienzo de la causa de los cuadernos, fue quien se declaró culpable de haber organizado la cartelización de la obra pública durante el kirchnerismo. Había sido presidente de la Cámara Argentina de la Construcción (CAC) y confesó haber armado un sistema para pagar coimas por las obras públicas que no eran sometidas a procesos de licitación, sino que las propias empresas decidían los ganadores de los millonarios contratos. Involucró en ese esquema de negocios oscuros al ex ministro de Planificación Julio De Vido, quien negó la acusación.

Clarens fue otro arrepentido que dio información fundamental para explicar la cartelización de la obra pública. Las coimas acordadas por los funcionarios y los empresarios se pagaban en sus oficinas. El financista confesó que cobró dinero en pesos, lo pasó a dólares y lo entregó a Daniel Muñoz, quien fuera secretario privado de Néstor Kirchner. Clarens, quien fue citado a indagatoria, también entregó planillas que -según dijo- le dieron en la Dirección Nacional de Vialidad y en las que constaban los ganadores de cada licitación y los porcentajes que cada empresa debía pagar de coimas.