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El coaching de Cristóbal, el enojo de Chilavert y el duelo de las diputadas

Qué le pasó al empresario K, lo que le pidió al Presidente el famoso arquero y una disputa en el kirchnerismo que se las trae
miércoles, 28 de marzo de 2018 · 00:00

No pasó la prueba

Salió de la cárcel y prometió que iba a hablar. Tiró algunas frases picantes en la puerta de su casa, pero luego se llamó a silencio. Y no volvió a aparecer. Se trata del empresario Cristóbal López, acusado de evadir miles de millones en impuestos, preso durante tres meses en el penal de Ezeiza.

“A partir del martes voy a ir a todos los medios, prepárense”, dijo ante un grupo de movileros que lo escoltaron hasta la casa. Llegó el martes pero Cristóbal no. Dicen fuentes cercanas al grupo empresario que López intentó entrenarse para preguntas difíciles. Lo que en la política se conoce como coaching. Pero al parecer no pasó la prueba: dos periodistas y dos abogados lo taladraron a preguntas y tambaleó. Le aconsejaron que, al menos por ahora, no se exponga.

Para colmo, su situación judicial podría empeorar porque el fiscal Germán Moldes pidió que lo metan preso otra vez, argumentando que la evasión de López no fue un simple delito tributario, sino que formó parte de una estructura ilegal avalada por el ex titular de la AFIP, Ricardo Echegaray.

Se enojó Chilavert  

El futbolista paraguayo José Luis Chilavert, recordado entre otras cosas por su paso por Vélez y por su controvertida personalidad, le pidió al presidente Mauricio Macri que evite el cierre en ese país de el Colegio Argentino, al que asisten 110 alumnos, y que está bajo la órbita de la Cancillería de Jorge Faurie.

El Colegio Argentino en Paraguay es una institución educativa (hay otras en otros países del mundo que representan al país) a la que concurren alumnos de nacionalidad argentina y paraguaya, y el gobierno de Macri anunció que lo cerraría, lo que desató protestas de la comunidad.

También intercedió para evitar el cierre el diputado nacional José Luis Gioja, que le pidió al jefe de Gabinete y al Presidente, por escrito, que hiciera algo para impedir que la escuela deje de funcionar.

Gioja intervino, entre otras cosas, porque el colegio argentino funciona en el mismo terreno en el que vivió el sanjuanino Domingo Faustino Sarmiento. Y en el pasado ya había asistido a la institución cuando necesitó refacciones. 

Duelo de diputadas K

Un duelo entre diputadas podría detonar la relación entre el líder de La Cámpora, Máximo Kirchner, y el intendente peronista de Escobar, Ariel Sujarchuk, que de por sí no venía bien. Sujarchuk llegó a la intendencia de la mano de la ex presidenta y el año pasado militó la campaña K con un incentivo: su pareja, Laura Russo, había conseguido un lugar en la lista de diputados nacionales.

Pero Russo tuvo un cortocircuito con la diputada Mayra Mendoza, que tiene cada vez más influencia en la mesa chica del kirchnerismo. La discusión se produjo luego de que Russo despidiera a una asesora, hija de un histórico dirigente peronista de Quilmes, el distrito que controla Mendoza.

La joven, hija del dirigente Hugo Colaone, habría sido desplazada por marchar a favor de la despenalización del aborto junto a Mayra Mendoza. Y la diputada camporista no se lo tomó muy bien.