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Sin plata para el pasaje, el cambio de Vidal y la ¿salida? de Cabandié

El colmo del canje, sutilezas de imagen, discusiones sin fin y ¿operaciones? Qué se dice en los pasillos del poder
jueves, 05 de abril de 2018 · 17:42

Grieta del pasado


Un proyecto para renombrar una reconocida calle porteña generó malestar en la Legislatura porteña. Y es que el legislador Ariel Alvarez Palma, cercano al ministro de Seguridad porteño, Martín Ocampo, propuso rebautizar la actual calle Ramón Lorenzo Falcón con el de Mario Abel Amaya, un dirigente radical ligado a la defensa de los derechos humanos.

Avarez Palma argumentó que el cambio obedece a que Falcón, que fue militar, estuvo relacionado con la represión a la clase obrera hacia 1906. Sin embargo, la resistencia de varios sectores políticos a este cambio tiene que ver con que si se aprueba el proyecto “se va a falsear la historia”. Ocampo ya intentó esta modificación en el pasado y no tuvo quórum. La grieta histórica también llegó a la Ciudad de Buenos Aires.
 

Cambio de look

 

La gobernadora María Eugenia Vidal es una de las dirigentes políticas con mejor imagen en el país. Y una de las claves para esa buena aceptación entre la gente es su discurso. En los últimos días hizo una sutil modificación: dejó el tono de “víctima” de las grandes mafias, para adoptar uno más filoso y agresivo.

En su paso por el programa de TV de Mariana Fabbiani, la gobernadora atacó a los policías que no puede justificar su patrimonio, a los gremialistas que no aceptan su propuesta salarial y mostró tono firme cuando se refirió a otros asuntos espinosos de la administración.

Al mismo tiempo, varios asesores de imagen notaron un cambio, no demasiado obvio, en su look: pequeños detalles de vestimenta y más maquillaje. Algunos atribuyen estos mini giros a la necesidad de amortiguar la caída en las encuestas que está afectando a Cambiemos y al Presidente, Mauricio Macri, por la ausencia de una mejora en la “micro” economía.

Y se sabe que si hay algo a lo que Vidal y Macri le prestan atención es a la sensación de la opinión pública. Cambiemos suele administrar bien el “clima” en la calle.

¿Una operación contra Carrió?

Se animaron a decirlo en público dirigentes kirchneristas. Pero lo piensan también en las filas del oficialismo. ¿Fue un acto de honestidad intelectual la crítica de Macri al canje de pasajes o un intento por debilitar o mantener a ‘raya’ a la aliada filosa, Elisa Carrió?

“Es probable que haya sido una operación contra Carrió”, interpretó el diputado sanjuanino José Luis Gioja. Lilita encabeza el ránking de legisladores que más cantidad de dinero canjearon por pasajes aéreos no utilizados durante 2017.

Tras las críticas presidenciales, Carrió respondió por TV: “El nunca tuvo que hacer una campaña austera, está acostumbrado a viajar en helicóptero y aviones privados”. El clima se tensó al máximo. Hasta que Marcos Peña, el jefe de Gabinete, le puso paños fríos y destacó la libertad de pensamiento que hay dentro de Cambiemos.

 
¿Se fue Cabandié?

Que hay una interna en la primera línea de La Cámpora no es nuevo. Las ambiciones personales y las discusiones por diferencias metodológicas alteraron la paz social entre los dirigentes de la agrupación que conduce Máximo Kirchner.

Las versiones de una salida abrupta del diputado nacional Juan Cabandié de la organización generó más rencores y pases de facturas hacia adentro. Ahora, dirigentes cercanos a Máximo aseguran que el legislador, hijo de desaparecidos, no pegó el portazo.

“Tiene diferencias. Las hizo públicas. Pero antes las había dicho en privado. No se fue”, aseguraron cerca del dirigente santacruceño. “Juan habla seguido con él y con Cristina”, insistieron. Pero entonces ¿quién quiere hacer saber que está afuera? “Los mismos que aparecen vinculados en las noticias”, dijeron, en alusión a Andrés Larroque, viejo rival interno de Cabandié.

Dice que no tiene para el pasaje, pero...

Fue senadora hasta diciembre del año pasado. Tenía excelente relación con la ex presidenta Cristina Kirchner. En algún momento imaginó que tendría un lugar en alguna lista del peronismo o sus derivados. Pero quedó afuera. La ex legisladora María Laura Leguizamón terminó su mandato en diciembre. Pidió una prórroga para poder canjear los pasajes aéreos que no usó durante todo 2017. Se la dieron. 

Ella argumentó que no podía hacer el trámite, que es personal, porque estaba de viaje. Según pudo saber El Intransigente, Leguizamón estaba efectivamente en el exterior participando del cumpleaños de Alejandro Roemmers, el propietario del laboratorio farmacéutico, que lo celebró en Marruecos, con una ostentosa fiesta para 600 invitados.

Leguizamón, cuyo esposo también es un reconocido empresario farmacéutico, había invitado a Rommers en 2013 a su casamiento. La ex senadora tiene un buen pasar económico y en el Congreso sorprendió que apareciera entre las que canjearon sus pasajes, y que, para colmo, haya pedido una prórroga por estar participando de una lujosa fiesta en el exterior.