SALTA

Los Infernales se hicieron presente en la mañana del Bicentenario tucumano

Los Infernales estuvieron presentes en la Basílica de la Merced para recibr la imagen de la Virgen
viernes, 08 de julio de 2016 · 14:21
SALTA (Redacción)  La provincia de Tucumán recibió a "Los Infernales”, vistiéndose de rojo. El regimiento salteño se hizo presente para asombrar a todos los tucumanos y los turistas que se hallen en las provincias, teniendo en cuenta la vigilia por el Bicentenario de la Independencia Argentina.

A las 11 de la mañana aproximadamente, los soldados salteños se apostaron en la estatua que representa la libertad de Argentina, escultura realizada por la gran artista tucumana Lola Mora. Inmediatamente, los curiosos se acercaron y se tomaron fotos, mientras observaban, con sumo detenimiento, el accionar de las milicias Güemesianas y entonaban las canciones patrias que interpretaron.

 Cerca del mediodía, se desplazaron hasta la Basílica de la Merced, donde formaron filas, para luego recibir en persona a la imagen de la Virgen de la Merced, quien salió especialmente para pasar revista a las tropas salteñas. En una lluvia de papeles blancos y celestes, la Virgen enarbolaba el bastón del General Manuel Belgrano, pieza histórica de la cual fue merecedora. Más tarde, se les ofrendó a cada uno de los soldados un escapulario, como homenaje por parte de la Patrona del Ejército.

 Ante la multitud entusiasta, los Infernales interpretaron el himno, que se acompañó con miles de banderas que los chicos hacían flamear. Al concluir la canción patria, no solo se gritó "¡Viva la Patria!", sino que, de entre la multitud, se escuchó: "¡Viva Güemes!". Inmediatamente, rugió un clamor de "Viva" y miles de aplausos acompañaron los vítores, quienes recordaron al máximo prócer del norte argentino.

Los infernales de Güemes

 En el 9 de julio del año 1816 la República Argentina (o Provincias Unidas del Río de la Plata) proclamó su definitiva independencia de España y de todo otro poder extranjero, pero quedaban en el continente varios focos de realistas que intentaban restaurar la autoridad de la Corona Española en la región.

 Martín Miguel de Güemes gobernaba como caudillo en la Intendencia de Salta desde mayo de 1815, y formó un ejército de milicias gauchas con el objetivo de frenar los avances realistas. El líder salteño había solicitado a Buenos Aires que se instalara un ejército con ese propósito, pero el Director Supremo de las Provincias Unidas, Ignacio Álvarez Thomas, lo consideró innecesario, por lo que Güemes reunió su propio ejército. Pese a los pronósticos de los soldados españoles, los Infernales fueron de una gran efectividad militar y contuvieron efectivamente los avances realistas.

 Este regimiento fue creado por disposición del general Martín Miguel de Güemes, en su carácter de gobernador Intendente de la Provincia de Salta, en Oficio del 12 de septiembre de 1815, elevado al Director Supremo del Estado. Los fundamentos esgrimidos fueron que convenía reunir en un cuerpo orgánico a los gauchos, que hasta ese entonces habían combatido desinteresadamente por la libertad de la Patria , expresándolo así:

 "No dudando del beneplácito de V. E. he organizado una división de caballería compuesta de dos escuadrones de a dos compañías, cada una de cien plazas; y he dispuesto se les instruya en todo lo necesario al desempeño del servicio de infantería, para que puedan ser ocupados así a pie como a caballo, con la denominación de División Infernal de Gauchos de Línea. A la fecha se halla con la fuerza que manifiesta el Estado que adjunto a V. E. armada por ahora con fusil y bayoneta. Su disciplina es ya regular en una y otra arma, tanto que la considero suficiente para el desempeño del servicio en campaña y en guarnición".

El gobierno central porteño se negó a su creación, expresando que: "No hay motivo que justifique la creación de un Cuerpo de Línea en esa Provincia donde no hace falta”. Para comprender el impacto de esa negativa del gobierno nacional baste señalar que el tercer ejército auxiliar del Perú, al mando de José Rondeau, sería derrotado en noviembre de ese año, en la Batalla de Sipe Sipe (1815), es decir un mes después del requerimiento de Güemes.

 Güemes formó igualmente dicho Regimiento , al contrario de lo que algunos sostienen acerca de ser un cuerpo poco organizado, contaba con los siguientes efectivos: 2 Jefes, 16 Oficiales, 32 Cabos, 16 Músicos y 336 Infernales. Estaba uniformado con chaqueta y pantalón azules, forros de elefante, botones de cascabel, gorras azules con mangas de bayeta grana y azul, botas negras hasta la rodilla y ponchos de bayetón. Los músicos vestían casaca colorada, pantalón colorado, gorra seguramente colorada, con manga de bayeta grana y azul y botas negras. La escolta del gobernador lucía chaqueta y pantalón de paño encarnadas con mangas de bayeta grana y azul. En 1816 su jefe de tropa fue Bonifacio Ruiz de los Llanos, actuando en el frente de combate de Humahuaca y la Puna a las órdenes del Coronel Mayor Juan José Feliciano Fernández Campero, más conocido como el Marqués de Yavi.

 Aunque la indumentaria más típica por la que se conoce a los infernales es aquella en la que cada soldado viste una ropa de gaucho norteño, es decir un chambergo de alas anchas, un poncho teñido de rojo o colorado con listas y guardas negras, montandos sobre ágiles caballos protegiendo estos gauchos sus piernas con "guardamontes" de cuero y usando como arma principal más común una lanza.