UNA INVESTIGACIÓN DEL DR. RICARDO FEDERICO MENA

Las Calles de Salta y sus nombres: Licenciado Don Hernando de Lerma

El Intransigente comenzó este especial que enorgullece a los salteños. Cada semana una entrega para saber sobre aquellos que nos identifican
miércoles, 30 de noviembre de 2011 · 18:00

 
                         LICENCIADO DON HERNANDO DE LERMA
                    CALLE UBICADA SEGÚN PLANO GUÍA MILENIUM 
                               17 D2- 20 B2-C2-D2-E2- 30 A3
 

El 13 de noviembre de 1577, don Felipe II por cédula firmada en Madrid, nombró Gobernador del Tucumán a don Hernando de Lerma, según los siguientes considerandos: “Atento a la habilidad y suficiencia y a los servicios que nos habéis hecho y esperamos que nos haréis, es nuestra Merced que seáis nuestro Gobernador de la Provincia de Tucumán”.
 
Más de dos años le tomo el tomar posesión efectiva de su cargo, haciéndolo el 16 de junio de 1580, en la ciudad de Santiago del Estero. Siguió los mismos pasos que su predecesor don Gonzalo de Abreu, con el Gobernador que le antecedía, don Jerónimo Luis de Cabrera. Envió a don Antonio de Mirabal, residente de la ciudad de Esteco, a fin de que le tomara preso, comisión que no pudo ejecutar, debido a la gran resistencia opuesta por Abreu. Fue necesario que el mismo Lerma llegara para ejecutar su propio mandamiento, teniéndolo encerrado más de seis meses, con guardia permanente, impidiéndole toda salida y toda comunicación con sus vecinos. Le hizo sufrir excesivas penalidades y torturas suministrándole escasos alimentos, además de tenerlo ignominiosamente engrillado.
 
Una manera de justificar estos atropellos, fue iniciarle una causa, haciendo deponer contra él a varios testigos seleccionados entre sus enemigos. Lo sometió innumerables veces sin resultado alguno. Abreu, se comportó en estas ocasiones con gran valentía, sin dar señales de humillación, lo cual exasperaba aún más a su verdugo. Al fin después de largos y dolorosos nueve meses, murió en prisión a fines de febrero de 1581, purgando en carne propia las inequidades cometidas contra Jerónimo Luis de Cabrera.

El primer Obispo de la Diócesis fue Francisco de Victoria, aunque antes fueron nombrados y no tomaron posesión del cargo, Fray Jerónimo de Villacarillo y Fray Gerónimo de Albornoz, ambos de la Orden Seráfica. Don Francisco de Victoria pertenecía a la Orden de los Predicadores y fue nombrado en su cargo en el año 1578, pero recién en 1581 ocupó su sede, nombrando al Dean Francisco de Salcedo hasta tanto pudiera ocuparla.

Las relaciones de Salcedo con el nuevo Gobernador pronto entraron en crisis, debido al carácter presuntuoso y engreído del Dean y al carácter ríspido y altanero de Lerma. Pronto se formaron bandos partidarios algunos del Dean y otros del Gobernador. Los comentarios dificultaron la reconciliación entre ambos. Naturalmente triunfó el bando de Hernando de Lerma, ya que contaba con el recurso de de los castigos y hasta la prisión. Es así como menudearon los ataques a los partidarios de Salcedo, y algunos debieron huir de la ciudad y hasta de la provincia. Esto ocurría con Salcedo que, para huir de Santiago del Estero simuló un viaje al Perú, pero no bien llegado a Talavera detúvose un tiempo. Las iras de su enemigo que eran muchas, aprovechó la mínima circunstancia ocurrida en Santiago para endilgárselas a Salcedo. Es así como ordena su detención para conducirlo en calidad de preso hasta la Audiencia de Charcas.

A poco tiempo arribó a Santiago el Obispo Fray Francisco de Victoria, tomando posesión de su Diócesis en 1582.

Lerma no podía morigerar su carácter, de modo que si mal se había llevado con el Obispo anterior, también con éste, y pronto el prelado se encontró en una situación extremadamente embarazosa. El Obispo Fray Francisco de Victoria, era de origen portugués, conocido por sus apetencias a los bienes materiales, se decide a tomar los hábitos, para lo cual se inserta entre los dominicos de Lima, quienes lo enviaron a Roma como procurador. Estando allí es presentado al Papa Gregorio III en el año 1577. Parte a América el 18 de noviembre de 1578 y recién en 1580, comunica a Hernando de Lerma su arribo a la Ciudad de los Reyes. Todo estaba listo para fundar la ciudad de Salta, entonces el Gobernador lo acusa ante la audiencia de Charcas y ante el Virrey Toledo de no cumplir con su parte en la misión fundacional. Esto se debe a que hacía largo rato que las autoridades civiles esperaban su presencia, para concretar la mencionada fundación. Luego de esto, se sustancia un juicio en que Lerma acusa a Victoria de contrabandista y de estar alejado de las cosas de Dios. Por su parte Victoria acusaba a Lerma de ser judío converso, solicitando para él la aplicación de la Bula In-Coena Dominis, que establecía su excomunión de la iglesia.

El nuevo Gobernador, tenía en su mente fundar una ciudad en las vecindades del valle Calchaquí, con el objetivo puesto en la defensa de aquella frontera, por los continuos ataques de los indios del valle. Finalmente decidió fundar en un valle fértil entre los ríos Siancas y Sauces. Para llevar a cabo tal emprendimiento, seleccionó a vecinos principales de las ciudades ya fundadas o sea de Santiago, Esteco, San Miguel y Córdoba. Fueron setenta españoles y entre ellos se encontraban Lope Sánchez de Zurita, Miguel de Ardiles (padre), García Sánchez, Gaspar Rodríguez, Gonzalo Sánchez Garzón, Juan Pérez Moreno, Luis de Medina, Ramón Chávez, Lorenzo Rodríguez, Miguel de Ayala, Pedro Luis de Cabrera, Francisco Sánchez, Pablo Guzmán y Tristán de Tejeda. Todos ello valerosos hombres de la conquista.

En este pequeño ejército, iba en calidad de Maestre de Campo, don Lope Bravo de Zamora, quien pusiera toda su capacidad para la ejecución de este proyecto. El contingente fundacional contaba asimismo con dos religiosos: el padre Fray Bartolomé de la Cruz de la Orden franciscana y Nicolás Gómez, mercedario.

La ciudad de Salta fue fundada el 16 de abril de 1582, a la que se colocó el nombre de San Felipe de Lerma y sus primeros Alcaldes, de Primer y Segundo voto, fueron don Jerónimo García de la Jena y don Juan Vizcaíno. El escribano que firmó el acta de fundación fue don Rodrigo de Pereyra. Las fiebres palúdicas o chucho, molestaban grandemente a sus primeros pobladores, tanto es así que en más de alguna oportunidad pensaron trasladar la ciudad, situación que no llegó a concretarse, permaneciendo en el mismo lugar.

El nuevo Gobernador, en su viaje desde la ciudad de los Reyes (Lima), llegó a Potosí que a la sazón era el centro poblacional más importante del momento, donde hizo un pregón informando de su proyecto, e invitando a la población interesada a sumarse a él. El Pregón comenzaba así: “Sepan todos los cavalleros y soldados vecinos y moradores estantes y avitantes en esta villa de Potosí, como el ilustre señor licenciado Hernando de Lerma, gobernador por su majestad de las provincias de Tucuman, haze saber a todas vuestras mercedes , como su majestad lo manda (…). Luego de ésto Lerma se dirige al pueblo de Talima, como tenía prometido en su pregón. Allí convocó a los vecinos para que opinaran acerca del lugar más conveniente para la fundación de la ciudad. Cada vecino da sus fundamentos para que la ciudad se instale en el valle Calchaquí o en el valle de Salta. Santos Blasques, vecino Regidor opinaba que debía fundarse en el valle de Paspala (¿Palpalá?), entre el río Ciancas(sic) y Jujuy, por su parte, don Antonio de Miraval, Maestre de Campo y Teniente General de la Gobernación, opinaba que debía fundarse entre los dos valles. Tengo ante mi vista un documento con una larga lista de caballeros, que respondieron a la convocatoria, que se hizo por intermedio de Rodrigo, un negro pregonero público. Se pregonó con trompetas y atabales. Contribuían con sus armas y caballos, “a su costa y minción”.
 
Otro documento testimonia la jornada de la fundación de Salta fechado en Santiago del Estero el 20/1/ de 1582, donde se registran los ciudadanos participantes de la jornada (con detalle de caballos, armas, ropas, y ganados que llevarán en la jornada).

En el libro de la fundación de Salta, constaba que el Gobernador Lerma mandó que el sábado y el domingo de cuasimodo- domingo de la octava Pascua de Resurrección- se sacara la bandera y el estandarte real.
 
Una vez fundada la ciudad, las quejas de los vecinos en contra del Gobernador, continuaban en aumento, por lo cual, la Real Audiencia de La Plata, resolvió iniciarle una causa, para averiguar la realidad de las denuncias. En noviembre de 1583, fue nombrado para esta comisión el Capitán Francisco de Arévalo, quien lo hiciera encarcelar sin que saliese ningún amigo en su auxilio cometido, iniciando el correspondiente sumario. Una vez que se probaron la mayoría de las acusaciones, fue conducido a Chuquisaca, donde compareció ante los tribunales. Por aquel tiempo llegaría hasta el Perú don Juan Ramírez de Velasco, noble español, que traía el nombramiento de Gobernador de Tucumán, suscripto por el Rey, también con la comisión de juzgar a su predecesor. La Audiencia entregó a Lerma con los antecedentes de la causa.

Existe otra versión que dice que la iglesia contribuyó grandemente a la demonización del Licenciado Lerma. Fue encarcelado en Madrid en el año1591, falleciendo en el año 1592.

Ricardo Federico Mena
para El Intransigente


Currículum abreviado del Dr. Federico Mena El Dr. Mena- Martínez Castro es odontólogo y ha escrito dentro de su profesión diversos trabajos de investigación clínica, como asimismo acerca de variadas materias: Historia, Genealogía, Poesía, Novela, Teatro y Cuento. Pertenece a distintas instituciones académicas de la región y de Buenos Aires, entre ellas es Miembro de Número del Centro de Estudios Históricos y Genealógicos “Gens Nostra” (Centro de Estudio Hispanoamericanos) con sede en Buenos Aires, Miembro correspondiente del Centro de Estudios Genealógicos de Tucumán, Miembro Fundador y de Número del Centro de Investigaciones Genealógicas de Salta, Miembro Correspondiente del Instituto San Felipe y Santiago de Estudios Históricos, Miembro de los Institutos Güemesiano, Belgraniano y Sanmartiniano de Salta, etc. Es autor de importantes trabajos dentro del cancionero popular, dos veces ganador en el Concurso Nacional de la Zamba ( zambas destacadas). Ha recibido numerosos premios provinciales y nacionales en su quehacer, entre los que se encuentran, el Primer Premio de Novela en el año 2000. Ha recibido de la Provincia de Salta el Premio al Mérito Artístico, etc. Colabora con EL INTRANSIGENTE en su columna “Las Calles de Salta y sus Nombres”.


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