UNA INVESTIGACIÓN DEL DR. RICARDO FEDERICO MENA

Las calles de Salta y sus nombres: Eva Perón (segunda entrega)

El Intransigente comenzó este especial que enorgullece a los salteños. Cada semana una entrega para saber sobre aquellos que nos identifican
miércoles, 28 de septiembre de 2011 · 18:44

                                       EVA PERÓN
                     CALLE UBICADA EN BARRIO JUAN MANUEL DE
                          ROSAS –PLANO 2-B3-GUÍA MILANO

                                  SEGUNDA PARTE



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                                                                   Eva Duarte de Perón

El destino de Evita pudo ser un destino común, un destino como el de cualquiera de las muchachas de su pueblo, o de cualquier otro pueblo, pero, le atraían la luces de la ciudad, traía en su equipaje sueños de artista, de personaje de marquesinas y de las luces. Ya desde muy pequeña solía esperar el tren que venía de Buenos Aires y, al fin sus sueños se veían parcialmente cumplidos, pues estaba incrustada en la gran capital del país: Buenos Aires. Luego de salir del ala protectora de los Magaldi, se aloja en un hotel de la calle Callao, entre Corrientes y Sarmiento. Está mareada por las luces de Buenos Aires, todo le asombra y la deleita, y por ende está fascinada con esta nueva situación. La alucinación no le permite pensar que la vida en la gran ciudad es harto difícil ya que carece de recomendaciones, de aptitudes, y es el momento en que comienza a peregrinar por distintos ámbitos, sin resultado alguno. La ropa comienza a deteriorarse, los zapatos le dicen a gritos ¡Basta! Finalmente, decide pedir a los Magaldi algunas recomendaciones, para trabajar según ella de cualquier cosa. No tiene dinero para afrontar los gastos, y muchas veces no tiene con qué entretener el estómago, que está vacío. Pero al decir de numerosos autores, ella tiene un empecinamiento salvaje, una voluntad que la salvará de la derrota y de la miseria. Pelea con la fuerza de una leona, y a los cuatro años, tendrá ya su propia compañía de radioteatro; a los diez años un millón de personas vocearán su nombre y catorce años más tarde trescientos mil españoles vocearán también el nombre de esta mujer. Sus seguidores la llamaron “la Dama de la Esperanza”, lo que le permitió con natural desenfado decirle al mismísimo General Franco: “-Cuando quiera volver a juntar tanta gente, llámeme”.
 
Su hermano Juan la insta a volver a Junín, en sus momentos más duros, cuando transcurrían días en que los radicales decidían, abandonando sus ideas revolucionarias, votar en las elecciones convocadas por Justo, pero ella no se convencía a pesar de que por aquellos días tenía hambre. Responde enfáticamente: - “Dejáme, la Nena sabe lo que hace”, cuando debe en el hotel donde se aloja, tres meses de renta, y merodea por Radio Belgrano, en la esperanza de encontrar cualquier trabajo, pero don Jaime Yankelevich, advertido de sus necesidades le costea diariamente al menos su café con leche. Evita nueve años más tarde, en un desplante desagradecido, cuando Yankelevich, hacía todo lo posible por complacerla, ella le decía: “¡En cualquier momento me voy a Radio Splendid, donde me pagarán mejor!”.

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Finalmente Eva Duarte se convence de que, para triunfar debe estudiar arte dramático, y es entonces cuando empieza a estudiar en el Consejo de Mujeres, aunque brevemente. Y así las cosas consigue el 28 de marzo de 1935, un pequeño papel en la “Sra. de los Pérez”, dentro de la Compañía de Eva Franco. Luego seguiría Madame Sans Gène, donde haciendo el papel de lavandera gana tres pesos por función.

Alguien que la conoció en sus primeras épocas decía que era una chica pueril, romántica, tanto es así que durante uno de sus ensayos uno de sus compañeros le instó que demostrara sus adelantos artísticos, subiéndose a una silla con una vela en la mano. Ella no cayó en cuenta que se trataba de una burla cruel. No obstante, esa mujercita pueblerina, pueril, que ya había conocido las adversidades de la vida ingrata de Buenos Aires, sería la misma que cambiando la historia gritaría: “¡Hay que sacar la gente a la calle!”.

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                                             Eva Duarte en su faceta artística

Su carrera artística continúa en el año 1936, con una gira por el interior del país, con la obra “El Beso Mortal” con el acompañamiento de Pepita Muñoz y Eloy Álvarez. Aquí se pone de manifiesto una vez más, su personalidad inquebrantable, pues al contraer uno de los compañeros del elenco una enfermedad infecto contagiosa, contrariando la prohibición de visitas, lo mismo la realiza, contagiándose. Lo mismo ocurrirá catorce años después en la Secretaría de Trabajo y Previsión, al besar en la boca a una mujer, sin tener en cuenta las pústulas que revientan en su boca. Eva tiene esos gestos, como también los tiene de envidia, celos y agresión. Actuando en “Las Inocentes”, donde recitaba en latín, protagonizó un escándalo mayúsculo en los camarines, disputando un ramo de flores con Eva Franco, a la sazón “cabeza de compañía”. Al decir de uno de sus biógrafos, esa noche Eva Duarte “salió con unas flores más, pero con un trabajo menos”. En aquellos momentos, Juan Domingo Perón es ascendido a Teniente Coronel. Continuó así su peregrinaje, suplicando a todos los actores y actrices conocidos, le tiraran algún papelito con el cual poder seguir tirando.
 
Siendo ya Eva Perón, sus enemigos le endilgaron numerosos amantes, durante aquella sórdida vida primera. Queda para la imaginación lo que sus “amigos influyentes” hacían por esta muchacha si bien joven, sola, no muy agraciada, huérfana de vinculaciones y sin grandes dotes artísticas. En 1937, Evita confiesa, haberse enamorado del Director de la Revista Sintonía, que a la sazón era el vehículo de toda consagración profesional. El Director era el corredor de automóviles, Emilio Kartulovich. Este Director le ayudó a conseguir su debut en el cine, con la película “Segundos Afuera”, filmada por Argentina Sono Film, y con la ctuación de Pablo Palitos y Pedro Quartucci. En aquellos momentos las revistas especializadas le atribuyeron un romance secreto con Quartucci, y con Pascual Pellicotta, con el que debutó en el Teatro Comedia. Eva Duarte seguirá trabajando en Radio Argentina y se conectará con Pampa Film.

A todo esto, julio de 1937, Perón ya es Profesor Suplente de la Escuela de Guerra, mientras Evita ya ha superado la etapa de las hambrunas, a pesar de no haber logrado el sueño de ser una gran actriz; es apenas una figura de tercer orden, y posa como modelo para algunas firmas comerciales.
 
Un amigo de aquella época le propone hacerse una cirugía estética en la cara, pero luego de meditarlo bien, no concurre al turno concedido, pues se niega a cambiar su propia imagen. Lo mismo pasará con su nombre, del cual manifestará no arrepentirse ni avergonzarse nunca.

Dice Tomás Eloy Martínez en su novela Santa Evita, relatando la impresión de una de las actrices que la conocieron en aquella su prehistoria: “Tenía el pelo negro cuando la conocí”. “Sus ojos negros melancólicos miraban como despidiéndose: no se le veía el color; la nariz era medio tosca, medio pesadota y los dientes algo salidos. Aunque lisa de pechera, su figura impresionaba bien. No era de esas mujeres por la que se dan vuelta los hombres en la calle: caía simpática, pero a nadie le quitaba el sueño. Ahora cuando me doy cuenta de lo alto que voló, me digo: ¿dónde aprendió a manejar el poder, esa pobre cosita frágil, cómo hizo para conseguir tanta desenvoltura y facilidad de palabra, dónde sacó la fuerza para tocar el corazón más dolorido de la gente? ¿Qué sueño le habrá caído dentro de los sueños, qué balido de cordero le habrá movido la sangre, para convertirla tan de la noche a la mañana en lo que fue: una reina?”.

“Decía el maquillador de sus dos últimas películas: se notaba que era ordinaria, por más base y colores que le pusiéramos, no había forma de enseñarle a sentarse con gracia, ni a manejar los cubiertos, ni a comer con la boca cerrada. No habrán pasado cuatro años y volví a verla: Una diosa. Las facciones se le habían embellecido, tanto que exhalaba un aura de aristocracia y una delicadeza de cuento de hadas (…) La belleza le crecía por dentro, sin pedir permiso”.

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Durante un corto tiempo, se hace llamar Eva Durante, en la esperanza de capitalizar el nombre del actor norteamericano Jimmy Durante. Poco a poco la vida comienza a serle más llevadera, pues tiene un buen trabajo, y una firma comercial auspicia un ciclo radial con su nombre. Llega el tiempo de cambiar de domicilio, y se muda al Hotel Savoy, y comienza a hablarse de un noviazgo con un rico industrial. Todo comienza a desvanecerse luego, pues debe ayudar a su hermano querido, Juan que ha cometido un desfalco en la Caja de Ahorro Postal. Vende todo lo que tiene, y que duramente ha conseguido. Debe entonces mudarse a un inquilinato ubicado en la calle Río Bamba, entre Corrientes y Lavalle. Posiblemente, es a partir de aquella fecha cuando adopta ese gesto duro que conservará hasta el final.

El día 10 de septiembre de 1937, muere María Aurelia Tizón de Perón a los 29 años de edad. Perón la lloraba todas las noches y según afirma la familia Tizón, prometió antes de morir su esposa jamás volver a casarse. En 1945, cuando el Coronel Perón se casa con Eva Duarte, declarará que su estado civil es soltero
 
Continúa en una tercera entrega


Dr. Ricardo Federico Mena
para El Intransigente



Currículum abreviado del Dr. Federico Mena

El Dr. Mena- Martínez Castro es odontólogo y ha escrito dentro de su profesión diversos trabajos de investigación clínica, como asimismo acerca de variadas materias: Historia, Genealogía, Poesía, Novela, Teatro y Cuento. Pertenece a distintas instituciones académicas de la región y de Buenos Aires, entre ellas es Miembro de Número del Centro de Estudios Históricos y Genealógicos “Gens Nostra” (Centro de Estudio Hispanoamericanos) con sede en Buenos Aires, Miembro correspondiente del Centro de Estudios Genealógicos de Tucumán, Miembro Fundador y de Número del Centro de Investigaciones Genealógicas de Salta, Miembro Correspondiente del Instituto San Felipe y Santiago de Estudios Históricos, Miembro de los Institutos Güemesiano, Belgraniano y Sanmartiniano de Salta, etc. Es autor de importantes trabajos dentro del cancionero popular, dos veces ganador en el Concurso Nacional de la Zamba ( zambas destacadas). Ha recibido numerosos premios provinciales y nacionales en su quehacer, entre los que se encuentran, el Primer Premio de Novela en el año 2000. Ha recibido de la Provincia de Salta el Premio al Mérito Artístico, etc. Colabora con EL INTRANSIGENTE en su columna “Las Calles de Salta y sus Nombres”.








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