DR. RICARDO FEDERICO MENA

Las calles de Salta y sus nombres: Francisco de Gurruchaga

El Intransigente comenzó este especial que enorgullece a los salteños. Cada semana una entrega para saber sobre aquellos que nos identifican
sábado, 15 de febrero de 2014 · 17:53
Francisco de Gurruchaga Diputado por Salta ante la Junta Grande- Abogado-Administrador de Correos de la Intendencia de Salta- Creador de las primeras Escuadras de Guerra de la Marina Argentina- Desinteresado Patriota de la Independencia del País-

Escribe Ricardo Federico Mena

Francisco Bruno de Gurruchaga, nació en la ciudad de Salta el 6 de diciembre de 1766 y contrariamente a lo sostenido por el ilustre biógrafo Dr. Bernardo Frías fue el primogénito de los tres hijos varones de D. Pedro Antonio de Gurruchaga y de doña Manuela Fernández Pedroso y Aguirre. Le siguieron D. José Fructuoso, y luego el Pbro. D. Pedro Antonio 1768 y el segundo en 1771.
 
Dice el Dr. Atilio Cornejo en su libro Historia de Francisco de Gurruchaga, que tampoco es exacto que este último se haya doctorado ni obtenido su título sacerdotal en la Universidad de Charcas, habiéndolo realizado en la Universidad de Córdoba del Tucumán. También se demostró rectificando el Dr. Cornejo sus propios asertos, que no nació en la casa en que ulteriormente vivió y murió o sea en la actual calle Zuviría, entre Caseros y España. Dicho inmueble fue comprado con posterioridad por sus padres, donde se levantó luego el importante edificio conocido como “La Casa de Gurruchaga”.

Quedó demostrado además que sus padres se desprendieron de sus hijos Francisco y José, para no verlos más. Fueron enviados siendo niños de muy corta edad a España, teniendo el mayor apenas ocho años y aún menos su hermano José. Estos niños fueron llevados personalmente por su padre, investigación que resultara a raíz de la petición de su madre doña Manuela Fernández Pedroso en el año 1784, ante el cabildo de Salta, quién formulo estas peticiones en nombre de su esposo "ausente en los reinos de España”, donde se encontraba con sus hijos. Permaneció en la península hasta el año 1785 más o menos en que obtuvo la certificación de sus antecedentes familiares, a fin de que entraran en el colegio de Nobles de Madrid. No fue el único viaje que don Pedro Antonio efectuara a la península.
 
La declaración de Gurruchaga en su “Proclama” del 5 de octubre de 1810, cuando es designado Diputado por Salta ante la Primera Junta, decía que regresaba al hogar paterno luego de 33 años de ausencia. Es decir que había partido en el año 1776, luego del nombramiento de su padre en 1775, como Teniente Coronel del Fuerte de Cobos. En efecto nuestro biografiado ancló en el puerto de Buenos Aires en el año 1809, luego de los mencionados treinta y tres años de ausencia. Contaba por lo tanto 43 años.
 
Los primeros años los vivió en la ciudad de Salta hasta que se trasladaran a Potosí donde su padre ejerciera el cargo de Corregidor, hasta el año 1775, en que don Pedro Antonio fuera nombrado Teniente Coronel del Fuerte de Cobos. Aprendió sus primeras letras muy seguramente de la mano de su tío materno el Pbro. Francisco Fernández Pedroso y Aguirre que desempeñaba el Curato de Humahuaca, lo que no impedía sus frecuentes viajes a esta ciudad. También recibieron el apoyo de los sacerdotes franciscanos, ya que para aquella época los sacerdotes jesuitas ya habían sido expulsados.
 
Por resolución del Cabildo de Salta, dictada el 15 de julio de 1775, se establecieron los estudios de Gramática y Primeras Letras, reservándose los de Filosofía, por carecer de recursos. Que luego fue puesto en práctica con el producto de la venta efectuada a particulares por la Junta de Temporalidades, que administraba los bienes de los Jesuitas. Esta Cátedra de Filosofía sólo pudo ser aprovechada por su hermano menor Pedro Antonio que después fuera sacerdote. Ya para el año de 1787 don Francisco de Gurruchaga estaba ya en España.
 
Los miembros de las familias acaudaladas de la colonia, acostumbraban a colocar a sus hijos, especialmente primogénitos en el Colegio de Nobles de Madrid, con la esperanza de abrirles un futuro brillante y fijarlos definitivamente allí. Así desfilaron por sus aulas nombres ilustres como Bolívar, Riva Agüero, Goyeneche, Tristán, O´Higgins, Carrera, Belgrano, Alvear, San Martín, don José de Moldes entre otros. Permaneció en este Seminario de Nobles, para continuar estudios universitarios, siendo necesario para su ingreso la probanza de nobleza y de méritos, lo cual fue cumplido por los Gurruchaga. Ulteriormente fue presentada la certificación de nobleza de la madre. Esta Institución fue ideada en el primer reinado de Luís I. Al subir al trono Felipe V, decidió que este Seminario pasase al Colegio Imperial, haciéndose efectivo en el año 1727. El Seminario se cerró en el año 1708 cuando la invasión francesa a España.

El joven Francisco de Gurruchaga cursó sus estudios superiores en la Universidad de Granada en la carrera de Derecho, graduándose de Bachiller en Jurisprudencia. Fue también Correo de Gabinete, título este conseguido gracias a sus títulos de nobleza y a sus vinculaciones en la península. Este oficio distinguidísimo por otra parte, lo vinculaba estrechamente al palacio y el libre tránsito por todo el territorio de España, sin solicitar permiso alguno. Correo de Gabinete tenía una connotación especial: Posta, enviado por el gobierno con papeles oficiales e importantes. Era tan importante el cargo que el gobierno español creó una condecoración llamada “Cruz de los Correos de Gabinete” como condecoración para premiar los servicios de los Correos de Gabinete durante la guerra de la independencia. Ya en el país el Triunvirato, le concedería el cargo de “Administrador de Correos en la Intendencia de Salta” .

Los conocimientos náuticos del joven Gurrruchaga constituyen uno de los capítulos más interesantes o quizá el menos o incompletamente conocido. Fue el creador de las primeras escuadras argentinas, delegación que le hiciera La Primera Junta en 1810. Al estallar la guerra con Inglaterra tomó plaza de Oficial de la Marina Real, privilegio reservado a la juventud de muy nuevo linaje. Se embarcó en consecuencia en el año 1805 en el Santísima Trinidad como oficial del Capitán de Navío, Don Baltasar Hidalgo de Cisneros, último Virrey en el Río de la Plata. Compartió los peligros y la gloria en la famosa batalla de Trafalgar. Entre los oficiales que luego de la batalla abandonaron las cubiertas, estaba el salteño Teniente de Fragata Francisco de Gurruchaga.

Cuando en el año 1807 Napoleón Bonaparte invadiera España, Gurruchaga y otros patriotas entre los que se encontraban José de Moldes, su hermano José, José de San Martín, José Matías Zapiola, Juan Martín de Puyrredón y otros, ante el temor de que los franceses se apoderaran también de las colonias españolas en América, en virtud de la delegación del poder real que hiciera Carlos IV a su hijo Fernando VII y éste a José Bonaparte, hermano del emperador francés, forman una agrupación secreta destinada a independizar a su patria.
 
Al descubrirse la presencia de Miranda en la península, Gurruchaga y Moldes fueron acusados de conspiración, siendo encarcelados junto a Pueyrredón. Sobornando a sus carceleros se embarcaron en la fragata “Castillo” que desembarcara en Buenos Aires el día 7 de enero de 1809.

Fue primer diputado por la provincia de Salta ante la Junta Grande que se conformó en 1810, y en 1811 la misma junta siendo vocal de Marina, le encarga la formación de la primera escuadra de guerra. Con su propia fortuna logra armar esta primera escuadra naval que sería comandada por Juan Bautista Azopardo. Los buques fueron bautizados con los nombres “Invencible” “25 de Mayo” y “América”. Esta escuadra fue destruida, pero Gurruchaga ofreció siete barcos más.

Ya en Salta junto a su hermano José también precursor de la independencia, y marido de doña Martina Silva, nombrada Capitana Honoraria por el General Belgrano, fueron los donantes de ingentes cantidades de dineros, telas y caballos que financiaron las guerras de la independencia. En 1831, siendo diputado en la Honorable Sala de Representantes de Salta fue comisionado junto al Coronel Alejandro Heredia para firmar la paz con el caudillo Facundo Quiroga. Desde 1813 hasta 1846, año de su muerte, estuvo a cargo de la Administración de Correos de Salta, manteniendo de su propio bolsillo sueldo, empleados y demás erogaciones. Gurruchaga murió en la más estricta pobreza. La patria jamás le devolvió sus dineros como tampoco lo homenajeó lo suficiente a quién tantos sacrificios había dado a su país. Murió en la primavera de 1847.

La patria aún está en deuda.

Por Dr. Ricardo Federico Mena