POR ROSARIO TORINO SOLÁ

Los pueblos de Salta: Acambuco

Cada semana una entrega para saber sobre los pueblos de Salta
lunes, 20 de julio de 2015 · 14:06
SALTA.-
 Acambuco, un hermoso valle que sabe conservar la yunga salteña 


Acambuco es un valle salteño ubicado en el Departamento de General José de San Martín, o más precisamente entre las serranías de la costa y las sierras de Tartagal. Partiendo desde la Ruta Nacional número 34 y luego siguiendo por la Ruta Provincial número 56; se llega a este precioso vallejo, que se divide en dos pintorescos parajes. Por un lado se encuentra la localidad del Chorrito, y por el otro, la "perla verde” o la de Acambuco. 

En la lengua aborigen chiriguano Acambuco significa "valle largo” o "quebrada larga”, un nombre que realmente hace honra y denomina a este hermoso sitio. Un lugar con un microclima muy próspero para el desarrollo de su copiosa vegetación, con una muy abundante y variada flora y fauna; ideal para el ecoturismo y el contacto con la naturaleza. 

Estas características no son poca cosa, ya que gracias a estas particularidades Acambuco fue declarada como zona de reserva natural de flora y fauna, dentro del lote fiscal número 36-40, con una superficie de 8.266 hectáreas. La misma pertenece a la jurisdicción de la Municipalidad de Aguaray, y según la escala actitudinal está asentada en la Selva Montana a 794 metros sobre el nivel de mar, correspondiente al bioma de las yungas o nuboselva. 

 

Esta reserva provincial, que convierte a Acambuco en uno de los referentes turísticos del Departamento de San Martín, fue creada en 1979 mediante la ley provincial 5.360. Un punto que encierra una gran variedad de preciosos paisajes, plagados de biodiversidad intacta y cuyo objetivo apunta a preservar una zona silvestre que representa claramente la ecorregión de las Yungas salteñas, más precisamente la selva de la sierra de Tartagal. 

En cuanto a las frondosas plantas que habitan en esta tierra, es posible destacar la presencia de algunas especies que crecen en las laderas, como el cedro salteño y el roble o palo de trébol. Su fauna, que también es surtida e inusual, se caracteriza por la presencia de exóticos mamíferos como el acutí rojizo, el mono caí y el ocelote, una especie de de la familia de los felinos muy hermosa y pintoresca. 

Enclavado en una región formada por tres cordones montañosos, el valle de Acambuco cruza los mismos por la parte central y posee alturas muy variables que alcanzan hasta los 1.400 metros en los picos más altos. En el valle en sí, en cambio la altura disminuye muchísimo y sólo llega hasta los 500 metros sobre el nivel del mar. El principal curso de agua que nutre estas tierras es el río Acambuco, que viaja hacia el este y desemboca en el río Bermejo. 

Un lugar hermoso e ideal para el turismo; el ecoturismo y la realización de actividades en pleno contacto con la naturaleza, es la consiga en Acambuco. Tanto los safaris fotográficos, como el avisaje de aves y la pesca en su río; son quehaceres muy ricos y entretenidos para quienes disfrutan del aire libre y puro. 

Acambuco es un territorio precioso y atractivo que las almas aventureras no pueden dejar de visitar. Todos los amantes de la libertad, la paz y la naturaleza; pueden tener la certeza de que allí encontraran el paraíso terrenal. Numerosos descendientes de grupos originarios habitan estas zonas y, gracias a la riqueza de la misma, pueden abastecerse y subsistir en Acambuco através del cultivo y la actividad ganadera. 


Por Rosario Torino Solá

Para El Intransigente



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