Recomendaciones

Ojo: estos son los peores ejercicios para personas mayores de 40

Promover el ejercicio durante casi todo el ciclo de la vida es primordial, pero no todo es válido.
miércoles, 20 de febrero de 2019 · 08:50

Hoy es muy común promover una alimentación más sana y una vida con ejercicios para preservar nuestra salud. Sin embargo, esto debe ir de la mano de un profesional y de un médico y, sobretodo, entender que no todos los ejercicios son aptos según nuestra edad.

Por eso, a continuación, una serie de ejercicios no aptos para personas post 40 años.

1. Ejercicio cardiovascular intenso o crónico
Es un hecho que el ejercicio cardiovascular es y siempre será un elemento crucial de cualquier plan de acondicionamiento físico. Sin embargo, un ejercicio cardiovascular excesivo o demasiado intenso en realidad tiene un efecto negativo en un cuerpo mayor de 40 años. Si se sobrecarga, el cuerpo produce la hormona del estrés cortisol, la cual aumenta esa molesta grasa abdominal y su tasa de envejecimiento. 

En su lugar: intentar obtener alrededor de 150 minutos de ejercicio cardiovascular moderado cada semana. Eso se reduce a poco más de 20 minutos por día. Mantén tu ritmo cardíaco entre 108 y 153 latidos por minuto para ayudar a maximizar los beneficios para la salud.

2. Toque de pie
Este ejercicio de estiramiento está destinado a estirar la espalda y las piernas, pero puede ejercer demasiada presión en la espalda baja para las personas mayores de 40 años. Después de los cuarenta años, la articulación que conecta la espalda inferior y las caderas comienza a debilitarse, por lo que no es aconsejable que te esfuerces.

En su lugar: probar el yoga. Y de intentar tocar la punta de los pies, hacerlo flexionando levemente las rodillas.

3. Elevación de piernas sostenida
Otro movimiento que pone una tensión indebida en la parte inferior de la espalda es un levantamiento de la pierna sostenida. Esto es cuando uno se acuesta boca arriba y sostiene tus piernas estiradas en ángulo. El ejercicio está destinado a aumentar la fuerza en la sección media del cuerpo, pero a menos que ya tengas esa fuerza, lo que acaba ocurriendo es una mayor tensión en la espalda baja.

En su lugar: hacer el agarre de rodillas dobladas. Comenzar recostándose sobre tu espalda con las rodillas dobladas y los pies apoyados en el piso. Luego meter lentamente el estómago y empujarlo hacia el suelo, llevando la cabeza y hombros ligeramente hacia arriba del piso. 

4. Press de cuello
Este ejercicio debe evitarse después de los 40 años porque lo coloca en una posición poco natural que comprime una arteria del cuello importante. La compresión de esta arteria puede causar mareos, dolor de cabeza, y desmayos.

En su lugar: enfocarse más en la flexibilidad haciendo círculos con los hombros, giro de los brazos extendidos y presiones de cada brazo sobre el cuerpo hacia el hombro opuesto.

5. Extensión de piernas
Por lo general se hacen en una máquina, este ejercicio consiste en levantar un peso con las piernas. Pero cuando se extiende completamente tus rodillas para soportar un peso, eso pone mucho estrés en esas articulaciones. La distensión de la rodilla causa mucho dolor.

En su lugar: sentadillas de silla. Comenzar desde una posición sentada en el borde de una silla. Levantar los brazos rectos delante, levantarse empujando los brazos hacia atrás mientras se hace el movimiento. 

6. Abdominales
La grasa obstinada del vientre complica a muchos de nosotros, y después de los 40 años, es aún más difícil deshacerse de ella. Y mientras que los abdominales pueden fortalecer los músculos debajo de esa grasa, no ayudan mucho a quemarla. Para bajar de peso en su cintura, concéntrese en reducir la cantidad de grasas trans y azúcar en su dieta y asegúrese de obtener suficiente ejercicio cardiovascular. 

7. Levantamiento de peso muerto
Si lo hiciste siempre, no hay problema, pero si nunca levantaste peso con los hombres, mejor no hacerlo. Las personas en la edad madura descubrirán que sus cuerpos no son capaces de soportar el tipo de tensión que produce una determinada cantidad de peso en músculos, huesos y articulaciones.