ENFERMEDADES

La vacuna que promete reducir el dolor a quienes sufren de artritis

Un equipo internacional de científicos ha desarrollado una inyección de partículas que podría usarse para esta afección crónica.
jueves, 14 de marzo de 2019 · 10:31

La artritis reumatoidea es una enfermedad autoinmune que induce la inflamación crónica de las articulaciones y su progresiva destrucción, provocando síntomas físicos como rigidez articular, dolor y/o fatiga que, en la mayoría de las ocasiones, terminan traduciéndose también en síntomas emocionales como frustración, ansiedad o estrés, según informa la Fundación Española de Reumatología. Se sufre, y mucho.

Pero ahora, gracias a un equipo internacional de investigadores, la vacuna contra esta enfermedad puede ser una realidad. Las terapias estándar actuales para el alivio del dolor, como los antiinflamatorios no esteroideos y los opioides, están limitadas por su modesta eficacia y seguridad a largo plazo. En la última década, el factor de crecimiento nervioso (NGF) se ha convertido en un objetivo prometedor para el dolor de la osteoartritis, destaca el portal especializado Su Medico.

"Esta es la primera vacuna exitosa para tratar esta enfermedad, uno de los mayores desafíos de la salud de nuestra generación", explica la coautora, Tonia Vincent, investigadora y profesora del Instituto Kennedy de Reumatología de la Universidad de Oxford, a 'Sci-news'. "Si bien todavía hay problemas de seguridad que deben considerarse antes de que se pueda usar este tipo de enfoques, estamos seguros de que este diseño nos permite controlar los niveles de anticuerpos y, por lo tanto, adaptar el tratamiento a los casos individuales según la necesidad", añade.

Nuevos anticuerpos

Vincent y el equipo de investigadores desarrollaron y probaron esta nueva solución de partículas similares que activa el sistema inmunológico para producir anticuerpos que bloquean el NGF natural. Se ha probado en ratones que tenían signos de esta afección crónica y se ha demostrado que revierte visiblemente los efectos. Los científicos de Reino Unido, Suiza y Letonia aseguran que "hay demasiadas personas con estos dolores que no tienen un alivio efectivo y por eso la creación de nuevos tratamientos más efectivos es vital".

"La vacuna es una alternativa, pero todavía hay que continuar con los estudios para poder hacer pruebas con humanos", añade. Es un avance médico que podría permitir que el propio organismo produzca los anticuerpos necesarios que sirvan como analgésicos naturales. "Por ahora es la mejor opción que existe para las personas que sufren a diario esta enfermedad. Los resultados son muy prometedores", concluyen.

¿El fin?

Hasta el 70% de los pacientes con esta enfermedad en nuestro país, es decir, unas 140.000 personas, perciben que su entorno más cernano no comprende la dolencia. Pero no solo es desconocido el impacto emocional que puede suponer esta afección para la vida de una persona, sino también el físico, o al menos eso creen el 61% de los afectados, según los resultados de RA Matters (‘La AR importa’), el mayor estudio cualitativo realizado hasta la fecha.

No se transmite de padres a hijos, pero tampoco se conocen claramente las causas que la desencadenan. Hay factores de terreno genético predispuesto (no significa que se contagien o se hereden), más frecuente en las mujeres, en gemelos univitelinos, asociación con algunos genes, que, al tener este terreno predispuesto genéticamente, con la incidencia de algún otro factor, como infecciones víricas o bacterianas o cualquier agente desconocido, podrían desencadenar la enfermedad. Es de distribución universal y afecta aproximadamente a una persona de cada 100.

La vacuna es una alternativa, pero todavía hay que continuar con los estudios para poder hacer pruebas con pacientes humanos.