Vecinos de la Cárcel de Devoto

“No podemos vivir pegados a un edificio de máxima seguridad”

El Intrasigente entrevistó a uno de los vecinos de Villa Devoto acerca del impacto que genera la Cárcel en la zona y cómo la mudanza los beneficiaría.
martes, 13 de marzo de 2018 · 16:03

Tras más de 40 años de reclamos vinculados a la Cárcel de Devoto, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires anunció el pasado lunes 12 de marzo que el centro penitenciario será mudado al Complejo Penitenciario Federal II: Marcos Paz. En entrevista dada a El Intransigente, Gonzalo Aguilar, miembro de la Asociación vecina Devoto sin Cárcel, explicó la trascendencia del hecho. 

“Es una decisión que nosotros esperábamos desde hace más de un año”, indica Aguilar, acerca del espacio que agrupa alrededor de 1600 reclusos. Para este acuerdo, las primeras reuniones entre el Gobierno Nacional y el Porteño comenzaron a finales de junio de 2016. Inicialmente, de acuerdo con Aguilar, el proyecto estaba orientado a rezonificar la zona en Mercedes, y no en Marcos Paz, como finalmente fue anunciado.

Para Aguilar, el anuncio del traslado es “una deuda que venían teniendo con los ciudadanos” de Devoto. El vecino, quien vive a 100 metros del lugar, considera que  “se nota que los detenidos viven mal, en salas de 60 personas, algo que no respeta los estándares vigentes”. ¿Cómo afecta esto a los vecinos? Aguilar explica que no solo afecta por la inseguridad en la zona, “sino el problema de la suciedad que se genera por la cantidad de visitas”; especialmente, los fines de semana, donde parte de los 1600 reclusos reciben visitas.  

El otro aspecto por el que la cárcel se hizo una carga para los vecinos estriba en el ruido que genera. “Los edificios más altos (en el barrio) son los de la Unidad Penitenciaria. Y cuando hay un problema de noche, se amplifica por ruidos de las bocinas, de tiros que quedan muros adentros, de los gritos de los internos, batucadas”. Aguilar describe que “todo eso puede ser a cualquier hora del día o de la noche; pero el problema es, sobre todo, a la noche, cuando arranca cualquier tipo de reclamo, normalmente ruidosos”. La situación deriva en un estado de permanente alerta entre los vecinos, según explica: “No podemos vivir pegados a un edificio de máxima seguridad”. 

Se espera que la desocupación de la zona permita a Villa Devoto tener dos tercios de espacios verdes y un tercio de viviendas para nuevos vecinos. Esta cárcel fue inaugurada en 1927. Inicialmente fue pensada para contraventores condenados por ebriedad o vagancia. Esta idea se alteró a través del tiempo, en especial cuando pasó a ser dependencia del Servicio Penitenciario Federal.