Edificio emblema

¿Por qué se posterga la restauración de la Confitería del Molino?

Una de las esquinas más emblemáticas de la Ciudad continúa tapiada e inaccesible para los porteños y turistas, que aún la miran con nostalgia el histórico edificio.
miércoles, 11 de julio de 2018 · 07:26

Una de las esquinas más emblemáticas de la Ciudad continúa tapiada e inaccesible para los porteños y turistas, que aún la miran con nostalgia el histórico edificio. Son muchos los que se preguntan por qué aún no se pudo completar la restauración de la Confitería del Molino, que a punto de cumplir 102 años, se encuentra envuelta en una trama burocrática que complica su puesta en valor. 

En tanto, hace dos años se expropió el edificio, una operación que demandó que el Estado desembolsara casi 182 millones de pesos. Mientras tanto, a principio de este mes se conformó una Comisión Bicameral Administradora del Edificio del Molino, que tendrá la obligación de supervisar las obras que se llevan a cabo para arreglar el establecimiento y devolverle el brillo que solía tener. 

En ese sentido, la Comisión, que en tan sólo 90 días deberá presentar un proyecto de puesta en valor, será encabezada por la vicepresidenta Gabriela Michetti, el senador Eduardo Alberto Aguilar (justicialismo), la senadora Marta Varela (PRO) y los diputados Emilio Monzó (PRO), Laura Valeria Alonso (FPV), José Luis Riccardo (UCR), Facundo Suárez Lastra (UCR) y Daniel Filmus (FPV). 

“Siguen trabados en una esquina simbólica de la Ciudad de Buenos Aires los trabajos de refacción de la Confitería del Molino. Sigue esperando una restauración un edificio histórico de alto valor, la esquina está totalmente cerrada. Aparentemente ahora hay un tema burocrático que retrasa las obras en esa esquina emblemática”, cuestionó esta mañana el periodista Gustavo Sylvestre, desde su programa radial.

Como en los últimos meses la Confitería sufrió varios actos de vandalismo, la Comisión, conformada por el oficialismo y la oposición, estableció que se designara una guardia policial permanente en la esquina de Callao y Rivadavia. Los vecinos y comerciantes de la zona esperan que finalmente el Congreso pueda finalizar los arreglos, tras un arduo recorrido legal que comenzó en el 2014 y que demoró cuatro años en poner manos a la obra.