Urbanización

El mar se come un metro de playa cada año

Según un estudio de la Universidad Nacional de Mar del Plata, las construcciones inadecuadas son una de las causas que favorecen a la pérdida de territorio.
domingo, 13 de enero de 2019 · 20:40

Desde hace un tiempo, en las playas de la costa argentina se registran distintos procesos que tienen como resultado un retroceso importante en la superficie de las playas, donde cada año se pierde un   metro por año. Según un estudio de la Universidad Nacional de Mar del Plata (Unmdp), la causa de esta problemática es el impacto de la estructura urbanística que se desarrolló sin planificación en la provincia de Buenos Aires, desde San Clemente del Tuyú hasta Mar del Plata.

Pero también, esta adveridad se combina con factores naturales como el calentamiento global y componentes que tienen al hombre como principal responsable: extracciones de arena y falta de planificación ambiental. Es que al margen del crecimiento de las masas oceánicas, ''las grandes alteraciones son por culpa del accionar humano empeñado en desafiar las leyes de la naturaleza con la construcción arbitraria de escolleras, paredones, espigones y muelles de pesca'', explican desde la Universidad. 

Según el biólogo Santiago Vega, autor del libro ''La costa de Buenos Aires'', con tantas alteraciones ''hay playas que ya no están y muchas retroceden. Se han aplicado soluciones parciales para mejorar algunos sectores, pero a costa de perjudicar a otros''.

Si bien en algunos lugares se hicieron obras como espigones y se logró revertir el proceso localmente, muchas de ellas provocaron que haya más erosión en la playa vecina. En otros casos, el problema se originó por forestación de la duna litoral, como en Valeria del Mar, “donde las playas se han vuelto angostas porque los médanos forestados captan la arena que se vuela de la playa y ya no vuelve”, aclararon los investigadores.

Una alternativa que se presenta ante la erosión es la de repoblar las playas. ''Así se hizo en el '98 cuando se dragaron millones de metros de arena del puerto de Mar del Plata para volcarla en las playas Grande, Varese y Bristol. Los resultados fueron buenos, pero por falta mantenimiento en cinco años se perdió el 30 por ciento de la extensión de las mismas'', apuntó Vega.

“Desde los 90 estamos midiendo y viendo retrocesos. Eso no quiere decir que siempre tenemos un metro por año sino que hay años en que no retrocede y en otros, por ejemplo, las tormentas provocan un retroceso de tres o cuatro metros”, le explicó a PERFIL Federico Isla, investigador del Conicet y director del  Instituto de Geología de Costas y del Cuaternario de la Unmdp. 

Según Isla, éste fenómeno es más grande en ''el centro de Villa Gesell y de Pinamar porque al construir y disponer el movimiento de la arena, han alterado el equilibro que había naturalmente entre la playa y los médanos”. Además, definió la situación como ''crítica'', ya que ''en Mar Chiquita y en Las Toninas hay casas colgando de los médanos. Hay que tener en cuenta la presión de los balnearios y las costaneras''.

Sobre las obras destinadas a frenar la erosión, Walter Dragani, del Servicio de Hidrografía Naval, destacó que “es importante concientizar a los municipios para que hagan un plan de monitorio ambiental lo más integral posible. Si no tomamos mediciones continuas y sistemáticas no tendremos un  panorama de lo que está pasando, ni un plan”. 
 

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