Abuso sexual

El padre Grassi se negó a que le tomen muestras de ADN

Buscaban incluirlo en el Registro Genético de Violadores.
miércoles, 27 de febrero de 2019 · 17:22

El cura Julio César Grassi, que cumple una condena a 15 años de prisión por abuso sexual agravado de menores dictada en 2009, se negó hoy a que le extrajeran muestras de ADN.
   
Las muestras que se le iban a extraer iban a ser incluidas en el Registro Nacional de Datos Genéticos de autores de delitos vinculados a la integridad sexual, medida que había sido dispuesto por el Tribunal Oral en lo Criminal N° 1 de Morón a través de una resolución firmada por los jueces Claudio José Chaminade y Mariana Maldonado.

Las muestras genéticas se iban a tomar mediante un hisopado, procedimiento que debiera haberse realizado en la cárcel de Campana del Servicio Penitenciario Provincial, donde está detenido el cura.

La causa contra el religioso comenzó el 23 de octubre de 2002 con la emisión de un programa televisivo en el que tres jóvenes con sus rostros cubiertos denunciaron haber sido abusados por el padre en la Fundación Felices los Niños, donde se alojaban chicos en situación de calle con conflictos con la justicia.

El proceso finalizó el 10 de junio de 2009 con la condena a 15 años por "abuso sexual agravado y corrupción de menores", aunque en principio el sacerdote estuvo tres meses en prisión domiciliaria hasta que se ordenó su detención definitiva, el 23 de septiembre de 2013.

La sentencia quedó firme el 21 de marzo de 2017. Al menos 66 religiosos fueron denunciados en Argentina desde que estalló el caso Grassi, es decir, en los últimos 17 años. La mayoría de ellos sigue sin condena, y sólo tres fueron sancionados por la propia Iglesia con el máximo castigo que puede recibir un cura: la expulsión del sacerdocio.

Entre esos tres expulsados no está Grassi, quien fue condenado por la Corte Suprema pero no fue sancionado por la Iglesia. A diferencia de lo que ocurre en países como Estados Unidos, Australia o Irlanda, en Argentina no existe investigación judicial o canónica que abarque diócesis enteras. Tampoco hay registros oficiales sobre los sacerdotes involucrados o el número de víctimas que sufrieron abusos.