Entrevista

Gaby Herbstein: "La mentalidad de pobreza me preocupa mucho"

La fotógrafa nos cuenta detalles sobre su más reciente proyecto y reflexiona sobre la sociedad argentina.
martes, 11 de septiembre de 2018 · 21:56

Gaby Herbstein habla con la naturalidad de quien tiene poco o nada que recriminarse. Su carrera como fotógrafa y artista visual es prolífera en recursos y temáticas. Desde viajar al interior del país a documentar mujeres originarias hasta recorrer el mundo buscando personas afines con su más reciente proyecto audiovisual, “Creer para ver”. A propósito de esto, El Intransigente conversó con ella, una de las figuras clave de la fotografía contemporánea. 

“Creer para ver” es un río en el que confluyen las experiencias sumadas a través de una carrera de más de 15 años. Puede que por eso, el procesar experiencias personales y profesionales para volcarlas a la creación, este sea el proyecto más extenso en el que trabajó. En él agrupa a 12 maestros para armar un “rompecabezas” con distintas corrientes espirituales. Lleva dos años trabajando en la propuesta que surgió, aunque parezca extraño, de un sueño “donde visualicé todo este proyecto y al otro día empecé a trabajar para hacerlo posible; sin pensar demasiado porque, cuando pienso un poco, creo que esto es muy ambicioso y sin embargo sigue adelante”. 

#MiMensajePositivo es parte del proyecto “Creer para ver”, en la que distintas personalidades suma su imagen con un mensaje.

En aquel momento, Herbstein había terminado el proyecto “Estados de Conciencia”, que involucró una exposición y un libro. Durante los primeros pasos de “Creer para ver” se mezclaron consultas, mucha investigación para dar con estos maestros. “Llegar al maestro no es garantía de nada. Son personas que te tienen que escanear, digamos; ver que tus intensiones son buenas; que les cuentes personalmente: el contacto en tiempo real para ellos es fundamental y para mí. Ese momento es una prueba muy grande porque es cuando tengo el sí y el no de cada uno”.

Estos maestros son fotografiados y entrevistados con la finalidad de documentar algo más que un rostro: una forma de vida. “Veo la espiritualidad como un gran rompecabezas, que cada filosofía, cada religión, cada pensamiento, aporta algo a ese rompecabezas”, explica Herbstein en relación con la búsqueda. “Entonces, cada uno aporta algo diferente al todo. Son como diferentes caras de la misma moneda, diferentes abordajes espirituales”. Esto incluye un rabino, un chamán esquimal, un cura, entre otras personas, “aportando su visión” desde distintas partes del mundo. 

Admor, de Malta

Aunque el inicio del proyecto data desde 2016, Herbstein considera que comenzó a desarrollarse mucho antes a través de las distintas experiencias con diversas organizaciones vinculadas con la ecología, el HIV, entre otras causas y preocupaciones y la comprensión de cuán impactante pueden ser las imágenes para los demás. La fotógrafa considera que “al tomar conciencia del poder de las imágenes, uno tiene inevitablemente esa responsabilidad de preguntar: qué imágenes estoy construyendo; eso también tiene que ver con las redes sociales. Antes no tenía ni idea de que podía ser inspiración para alguien. Yo tengo una responsabilidad”.

En un tiempo donde todo parece estar sobre expuesto, una buena imagen es aquella que tiene como característica “lo que no se ve pero se siente: la conciencia puesta detrás, el mensaje, lo que no está escrito. Eso es lo que hace que una foto, una imagen, te llegue de una manera diferente”.

A través de su trabajo, Herbstein pudo acercarse a distintas comunidades de la Argentina y mostró interés por diversos problemas contemporáneos. Consultada acerca de qué le preocupa de Argentina en la actualidad, explica: “Me preocupa cuando un adolescente o alguien que está empezando, profesionalmente, abandona antes de agotar todas las instancias; la mentalidad de pobreza me preocupa mucho: no tiene nada que ver con lo económico; es abandonar porque pensás que es demasiado, que no voy a llegar”. E insiste: “Uno puede llegar a hacer todo. Es cuestión de trabajar para hacerlo posible y no tiene que ver con lo económico, directamente”.

Ravi Shankar

Reconocida por la composición y creatividad artística de su trabajo, se le consultó cómo armaría una imagen de la sociedad argentina. Tras meditar su respuesta, comentó: “Un grupo de personas con una nube gris encima. Tengo la posibilidad de viajar mucho, entonces, cuando vuelvo, veo esa nube que, cuando uno mira para arriba, dice: ‘uh, se va a largar la lluvia’”. Profundizando, detalla: “Esa visión pesimista que, en realidad, surge de los golpes. A su vez, hay otras sociedades, como la europea, que tuvieron otra clase de problemas, sociedades muy golpeadas de una manera desgarradora”. En esa relación con Argentina, agrega: “Acá también tuvimos los nuestros, con los desaparecidos y todas las crisis. Pero hay países que estuvieron peor, mucho peor, y sin embargo… Supongo que vamos a ir sanando, que es un proceso. Se va a ir despejando esa nube”.

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