Entrevista

“El artista argentino de música electrónica es importantísimo”

Iván “Vampi” Aballay, uno de los productores más destacados del país, explica parte del desarrollo del género en Córdoba y su trabajo como organizador de eventos.
jueves, 28 de febrero de 2019 · 22:15

La producción de eventos fue el medio que Iván “Vampi” Aballay encontró para ir canalizando sus intereses. De la tabla de skate hasta llegar a eventos masivos con la música electrónica, pasando por fiestas locales o eventos como el Rally Dakar. “Vampi” produce, más allá del tipo de evento, produce. Este año su firma, “Buenas Noches Producciones” celebra 20 años y con él repasamos parte de la evolución del género y de la movida en Córdoba.

EL INTRANSIGENTE: ¿Cómo comenzó tu relación con la música electrónica?
IVÁN “VAMPI” ABALLAY: Empezó entre el año 94’-95’. Había una discoteca acá, en Córdoba, que se llamaba “El Sol”. Ahí empecé a ver el movimiento. En paralelo a eso, los primeros sets bajados de internet. Empecé a moverme y a conocer más. Hará unos 25 años que estoy dando vueltas en el mundo de la música electrónica. Es un camino largo.

Previo a “Buenas Noches Producciones”, ¿qué hiciste?
El principio de la producción empezó haciendo campeonatos de Skate. Estamos muy relacionados. En el 96’-97’, más o menos, empezamos a producir campeonatos a nivel nacional. A Córdoba, al estar ubicada en el centro del país, es muy fácil llegar desde distintas partes y su ciudad es más económica que Buenos Aires. En esos campeonatos comenzamos a poner música electrónica y mucha gente quedó pegada desde esa época.

Además del factor estudiantil que se reúne en ella…
Sí. Llegan aproximadamente 100 mil estudiantes por año, entre los que salen y entran. Eso pasa por la ubicación. A la gente del norte o ciudades limítrofes, se les hace mucho más fácil llegar hasta acá y volver. Buenos Aires es un poco más lejos. Córdoba tiene un movimiento joven muy fuerte.

¿Esa mixtura puede influir en el desarrollo artístico?
Yo creo que sí. Si bien nosotros estamos metidos en la cocina de la música electrónica, no solamente pasan cosas con ese género. Tenés el cuarteto, que tiene un movimiento de gente muy importante. Lo cual, también hace que nuestra movida de música electrónica sea cien por cien de gente que le gusta. No tenés una mezcla de gente que quiere a ver qué pasa sin entender nada. Están divididos los grupos culturales, referidos a géneros musicales. Eso hace que la movida esté muy fuerte; en Buenos Aires se mezcla un poco más. Por más de diez años, las cosas que pasaban en el país eran entre Córdoba y Buenos Aires. En estos últimos seis, siete años, comenzó a expandirse a todas las provincias. Creo que en eso influye que los estudiantes que vienen a Córdoba consumen cómo es la movida electrónica acá y les dan ganas de desarrollar sus propios proyectos en sus provincias.

Cumplen 20 años con “Buenas Noches Producciones”. ¿Cuál fue el primer evento que organizaron?
Unas fiestas itinerantes, que llamamos loquitas. Trabajamos mucho con DJ’s de Buenos Aires. Carlos Alfonsín fue uno de los primeros. En paralelo, abrimos el Club 33, que también rompió preconceptos porque lo armamos en un lugar en donde lo único que pasaban eran cosas de rock. Loquitas, que era una marca itinerante, fue creciendo y se transformó en un club. Yo tenía 19 ó 20 años. Trabajo en este negocio desde los 11 años, empezando por repartir flyers, relaciones públicas. Siempre estuve involucrado. La producción arrancó con los campeonatos de skate, incluir bandas, fiestas, etc. Me fui cansando de la producción de campeonatos, quedó sólo la fiesta y fue creciendo hasta ahora.

¿Cómo se organiza un evento?
La producción en sí, más allá del tipo de evento, tiene un punto en común: los detalles de preproducción, la parte técnica, cosas que van ligadas más allá del espectáculo. Luego desarrollás los canales de comunicación, para ver cómo informás para comenzar a traer gente a los eventos. Durante muchos años trabajé con el gobierno de la provincia en el área de deportes, como coordinador general de la organización del Dakar para la provincia. Tenía, en paralelo, no solamente los eventos de música electrónica sino toda la parte deportiva que la provincia generaba. El deporte es un área divertida, pero a mí me gusta más la producción de espectáculos. Ahí es donde me di cuenta que, tanto para producir un partido de rugby, de fútbol o el Dakar, los puntos en común son los mismos.

Al comienzo, convivían con una propuesta rockera; actualmente, lo hacen con el Cosquín Rock. ¿Cómo lograron ese espacio en el festival?
Justo en esa época del 97 con el Club 33, el promotor que tenía ese lugar de rock era quien hoy es el promotor de Cosquín Rock, José Palazzo. No teníamos una relación tan cercana porque yo era muy chico. Pero mirá cómo son las cosas, ahora tiene uno de los festivales más grandes de Latinoamérica. 20 años después, seguimos desarrollando cosas. En esa época, me decían que al ser un lugar de rock ese club de música electrónica que funcionaba los jueves no iba a hacerlo. Y la reventó. Generó trabajo para muchos artistas, como Ernesto Ferreira y artistas locales que están en el exterior. Cuando intenté meter el espacio de música electrónica en el festival, mucha gente, sin conocer qué íbamos a hacer, volvió a decir que no iba a funcionar. Al final del camino, cuando informamos cómo íbamos a hacer, con diferentes horarios y escenarios para los públicos, entre otros aspectos, terminó funcionando muy bien. El festival metió casi 100 mil personas. En nuestro stage se quedaron alrededor de 10 mil personas bailando hasta las 7 de la mañana.

¿Cuáles son los artistas locales que recomendarías?
Argentina tiene artistas que son increíbles. Muy buenos; quizá, hasta mucho mejor que los artistas internacionales que vienen. Pasa que el público general está más dispuesto a pagar una entrada por un artista internacional que por uno local. Pero el artista argentino de música electrónica es importantísimo. Franco Cinelli es uno de los artistas que más música ha editado. Es un DJ de peso. Ernesto Ferreira ya está viviendo en el exterior, en Alemania. Es increíble. Nicolás Abalos, aka Shall Ocin, también es increíble. Entre los artistas cordobeses, tenés a Facu Carri, Pedro D’Alessandro, mi hermano Knowbru, quien también está teniendo muy buena recepción del público; artistas como Momo Trosman, una gran amigo de Buenos Aires. Son más jóvenes, pero están a full moviéndose. Hay muchos artistas que son increíblemente buenos y que está costando que el público argentino les de apoyo. Por ahí entra un poco la responsabilidad del promotor, de no hacer tantas cosas internacionales y sí nacionales.