Artes

Julio Le Parc: color y movimiento toman Buenos Aires

El artista mendocino, de 91 años, tendrá dos muestras en la ciudad durante este año. El Bellas Artes y el CCK serán los lugares de exposición.
martes, 05 de febrero de 2019 · 21:26

Si 2018 tuvo como nombres propios en las artes a David Lamelas, Delia Cancela y Marta Minujín, en la escena de 2019 resuena el nombre de Julio Le Parc. “Le Parc, Le Parc, Le Parc”, como un rumor que se extiende de boca en boca y que quedará resuelto a través de dos grandes muestras con la obra del legendario artista argentino, considerado en algún punto de su carrera como un artista maldito.

La primera de las muestras se organizará en el Museo Nacional de Bellas Artes. Tras exponer “Acuarelas” de J. M. W. Turner, probablemente una de las exposiciones más importantes del año, la institución organizará la muestra retrospectiva “Transición. Buenos Aires-París. 1954-1959”. Conviene recordar que Julio Le Parc está radicado en París desde 1958.

La segunda de las exposiciones será donde en la actualidad reposa uno de los íconos artístico culturales de la ciudad, la Esfera Azul, elaborado por Le Parc, que recibe a los visitantes del CCK. En dos pisos del lugar se desplegarán más de 100 obras que formaron parte de diversas exposiciones alrededor del mundo. Se estima que las piezas abarcarán desde los años 60 hasta 2016. 

Aunque hoy el día el arte cinético resulta reconocible en muchos casos, fue Le Parc uno de los primeros artistas en fundar la corriente. Este sentido atraviesa el estilo del artista mendocino, con una enorme cantidad de obras en la que color, forma, luz y tecnología se combinan para componer piezas que parece tener vida propia y, no en pocos casos, una infinidad de lecturas y significados. Con Le Parc pasa lo que ocurre como con los ríos: nunca se cruza el mismo, nunca se ve la misma obra.

Parte de esto se entiende a través del documental “Julio Le Parc. Bifurcaciones”, que sirve de referencia para adentrarse en su creación y comprender parte de su dimensión como artista visual. El material permite acercarse, también, a lo que podría ser uno de sus principios básicos al momento de crear: fomentar la empatía con el espectador, hacerlo parte de la pieza. 

Detalles como esos descubren que no sólo se trata de alguien que trabaja con el cuidado de los artesanos, con una producción notable, sino de un ser curioso, que se asoma a su momento histórico para ver cuánto puede aprender de ello y cuáles herramientas pueden servir para potenciar a su imaginario. 

Todo eso estará en Buenos Aires.