CIUDAD

Algo más que un elefante en el Decorativo

Una muestra explora los distintos significados del animal a través de la pintura, cerámica, y distintas representaciones de la figura.
martes, 12 de marzo de 2019 · 22:38

En occidente su imagen puede evocar ternura, miedo, espacios como un zoológico o el África profunda. Cada una de esas posibles lecturas encuentra en oriente una oposición más profunda, vinculadas con distintos aspectos religiosos, a los que quien esté en Buenos Aires puede acercarse a través de la muestra “Señor de las categorías creadas. Breve historia del elefante en Asia”.

Si la simbología elaborada desde este lado del mundo le atribuye al elefante inteligencia, piedad, castidad y prudencia. Pero en la India, lugar que atraviesa esta muestra a partir de la potencia de su religiosidad, se le mira a través del hinduismo, el hainismo y el budismo. Cada una de esas corrientes lo adora de una manera particular y ese factor enriquece el recorrido que se puede realizar en el Museo de Arte Decorativo de Buenos Aires.

La variedad de enfoques motiva la diversidad de soportes mediante los cuales se advierten los distintos usos que se dieron al animal a través de la historia. Eso sí, el grueso de los usos lo tienen como un elemento clave en jornadas ceremoniales: desfiles, actos en homenaje, fiestas religiosas, cabalgaduras durante las cuales se les adornaba como si fuese parte de la realeza.

Aunque acá no se le puede observar a plenitud con tanto lujo, sí rebosan de glamour y elegancia las pinturas reunidas en la sala, las pequeñas esculturas, las lámparas y las representaciones en miniatura. Como si se tratara de un pequeño museo al lujo y a la celebración de animal.

No es menor la importancia de la figura, si se atiende que el hinduismo lo considera “señor de los grupos”, mientras que el jainismo, entre otros significados, lo usa como un recursos para componer parte de su filosofía en la que se el humano, según se explica en la muestra, no puede dar completo abordaje a una realidad que es mucho más que su percepción. Por último, el budismo, a través de la figura de Ganesha, da a un cuerpo humano la cabeza de un elefante. Se le considera un dios.